9 de julio 2009 - 17:57

En medio del llamado al diálogo, estudian gravar la renta financiera

Tras los cambios en el Gabinete nacional, el Gobierno analiza medidas económicas que le permitirían reforzar el superávit fiscal, entre las que estaría la de gravar la renta financiera, una posibilidad fuertemente resistida por grandes empresarios y financistas.

En medio del llamado al diálogo que hizo la presidenta Cristina Kirchner, sobre el cual sectores económicos están pidiendo precisiones y cuál sería su alcance, trascendió que ese impuesto es una de las alternativas que se barajan.

Esta medida alcanzaría a bonos, acciones y títulos públicos que conforman el mercado de capitales, y también incluiría una nueva colocación voluntaria de bonos a los bancos.

Según trascendió, de concretarse el proyecto se anunciaría dentro de los próximos 15 días, aunque antes deberán trabajar muy fuerte el flamante ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular del Banco Central, Martín Redrado.

Gravar la renta financiera fue uno de los reclamos que más se escuchó durante la campaña legislativa, de parte de la oposición.

El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, admitió que "se ve un poco de estancamiento" en el consumo por la Gripe A, que "indudablemente va a impactar en la recaudación de julio, pero más fuerte en agosto".

Desde el sector agropecuario cuestionan que se les apliquen retenciones a las exportaciones para solventar el gasto público, cuando la renta financiera y minera no están gravadas.

De tomar la determinación de aplicar impuestos a la renta financiera, el Gobierno sabe que se abrirá un nuevo frente de batalla, esta vez con bancos y financieras.

Por eso, desde las oficinas del ministro de Economía, Amado Boudou, y del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, se intenta cuantificar el beneficio que representará esta medida en ingresos extras para el fisco, y contrastarlo con el costo político.

Pero los cuestionamientos pueden no sólo llegar desde el sector bancarios, sino también desde el mismo seno del oficialismo, dado que gravar la renta financiera puede ser leído como una inevitable alza de tasas de interés, a la que se sumaría una caída en el stock de créditos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar