Rato achacó la responsabilidad de la baja a "la evolución del comercio mundial", aunque subrayó que la economía española goza de mejor salud que la mayoría de sus pares europeas.
Aunque los organismos internacionales ya revisaron a la baja sus previsiones de crecimiento, esta es la primera vez que España modifica oficialmente sus cálculos para 2003.
En el segundo trimestre de 2003, el Producto Interno Bruto (PIB) de España se situó apenas por encima del 2% en progresión anual, tras registrar un aumento de 2,1% en el primer trimestre, había estimado a fines de junio el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos.
Rato sostuvo que la economía española se encuentra en una "fase de suave aceleración" respecto a 2002, que terminó con un 2% de crecimiento del PIB.
Según las nuevas proyecciones macroeconómicas comunicadas por el ministro, el crecimiento de este año se verá apuntalado por la demanda interna (+3,1% en 2003 y +3,3% en 2004, contra 2,2% en 2002).
El consumo de los hogares debería pasar de 2,8% en 2003 a 3,1% en 2004 (1,9% el año pasado. La formación bruta de capital fijo aumentará un 3,3% en 2003 y 3,8% en 2004 (1,4% en 2002), sobre todo gracias al dinamismo de las inversiones en el sector de la construcción.
A principios de julio, el comisario europeo de Economía, Pedro Solbes, estimó que el crecimiento de la zona euro en 2003 sería de 0,7% y no de un 1% como lo anunciaban precedentes estimaciones de la Comisión Europea.
También la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), anunció el jueves pasado que, según sus últimos cálculos, el crecimiento de la zona euro en 2003 sería "algo inferior al 1%" previsto por estimaciones anteriores.
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