El centro Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd), que trabaja con la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), aseguró que la pandemia del coronavirus puede producir cinco transformaciones y desafíos laborales: la protección social de empleados precarios, la jerarquización del cuidado, la extensión y formalización de las tareas a distancia, el incuestionable regreso del Estado y la distribución de la riqueza.
Las 5 transformaciones que traerá la pandemia en la relación entre el Estado y la sociedad
Según el centro, que trabaja con la Universidad de San Martín, la crisis del coronavirus generará varias transformaciones vinculadas al rol del Estado y la inequidad en el mercado de trabajo.
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El Cetyd analizó en un nuevo informe las políticas implementadas a nivel nacional y mundial para mitigar el impacto de la crisis sanitaria en el empleo y las modificaciones que producirá el coronavirus en el mundo laboral.
"La contención de la proliferación del virus y la garantía de los ingresos ciudadanos no son objetivos excluyentes. La Argentina afronta la crisis en un escenario que ya era de elevada fragilidad. Durante el aislamiento social solo el 35% de los trabajadores activos tiene capacidad de mantener total o parcialmente la actividad y/o sus ingresos", indicó.
Sobre la protección social a los trabajadores precarizados, el informe señaló que la crisis insta a los países a avanzar en la inclusión de ese segmento, que incluye a informales, cuentapropistas menos calificados y trabajadoras de casas particulares, para mejorar la distribución del ingreso.
El trabajo sostuvo que el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) es de aplicación circunstancial pero continúa el camino de las moratorias previsionales, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y el salario social complementario, que tienen como objetivo de apoyar a las personas que carecen de redes organizacionales de contención.
Adicionalmente, destacó que las políticas de contención desde el Estado cristalizaron el creciente reconocimiento social a la economía del cuidado, que realizan principalmente mujeres, al considerar actividades esenciales a las vinculadas con el acompañamiento de adultos mayores, niños, personas con algún tipo de discapacidad, y a la atención de centros de asistencia comunitaria, como comedores y merenderos.
"Esto resulta una condición primordial para reducir la inequidad de género en el mundo laboral y para garantizar la continuidad de un servicio esencial para las personas que lo requieran, más allá de la presente coyuntura de emergencia", resaltó.
Por otra parte, el Cetyd sostuvo que "el aislamiento social demostró que muchas tareas pueden realizarse a distancia, por lo que el desafío es ampliar la disposición de herramientas y definir una normativa adecuada como marco regulatorio para esas actividades".
El estudio también indicó que la crisis sanitaria, del mismo modo, evidencia que el Estado es "el más importante y eficiente ordenador social, que a las sociedades les hace falta mucho más Estado y a este muchos más recursos".
Paralelamente, según el centro la excepcionalidad obliga a discutir cómo la sociedad recauda sus ingresos, distribuye su riqueza e invierte sus recursos.
"De manera segura será necesario reasignaciones de partidas presupuestarias, impuestos extraordinarios o reformas tributarias", concluyó el informe.
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