"Estamos satisfechos por cómo se hacen las reformas"
-
Conseguí tu Smart TV por menos de $199.000 con esta oferta durante mayo 2026
-
La deuda global quebró un nuevo récord histórico en marzo y ya supera el 300% del PBI mundial
Periodista: ¿Cuál es el monto de las operaciones con la Argentina?
Myrna Alexander: Los proyectos aprobados más los que están en proceso de implementación suman más de 4.000 millones de dólares. El monto total de la ayuda (léase deuda) del banco es de 9.000 millones de dólares.
P.: Pasó el fantasma del default. ¿Están más cómodos ahora?
M.A.: Mire, en la década del '90 mejoró mucho la performance de los proyectos financiados por el banco, gracias a la estabilidad. En los '80 todo era más complicado... la hiperinflación, el cambio de moneda y de contratos, realmente era un lío la economía. En los '90, después de las reformas, para nosotros se ha creado un ambiente más favorable para invertir a largo plazo, y ello también se da para el sector privado. Hoy estamos en una situación bastante agradable en términos de inversiones, desembolsos y proyectos.
P.: ¿Para negociar el gobierno actual es más lento que el anterior?
M.A.: (Silencio)... Todos son lentos (risas). El cambio de gobierno y el nuevo equipo provocaron una demora en la ejecución de los proyectos. Esto causó una postergación que, junto a la situación fiscal que restó fondos para las contrapartidas, deterioró la ejecución y los desembolsos.
Obras sociales
M.A.: Sí, sobre todo porque hay continuidad y eso es muy interesante para nosotros. Claro que hay algunos temas a definir en el nuevo enfoque del gobierno, que impulsan los médicos de cabecera, una nueva perspectiva de la descentralización hospitalaria, y la flexibilidad y sostenibilidad de ofrecer seguros a los carenciados (todos aquellos que no tienen obra social). En este último punto el gobierno está más preocupado en la flexibilidad financiera porque es un riesgo para las provincias. La idea del banco es, entonces, que sea un programa piloto y no nacional.
P.: Entonces no hay problema en cómo se está implementando la desregulación.
M.A.: No sé si es mejor por decreto o por ley. Para nosotros la forma de instrumentarla no es tan importante, si el instrumento es eficaz está todo bien. Un tema clave es la ley de regulación de las prepagas, porque todos los actores deben estar bajo control.
P.: ¿Está de acuerdo con que con $ 20 se financia el PMO (programa básico de salud)?
M.A.: Sí, alcanza. Ese no es el problema.
P.: ¿Cuáles son los problemas entonces?
M.A.: Por ejemplo, cómo encontrar incentivo para que la gente vaya al médico de cabecera y no al hospital, porque esto no le conviene a nadie, ni a las obras sociales ni a las prepagas. Tampoco está aún muy claro cómo cobra el médico. Otro punto es el fuerte crecimiento en el costo de los medicamentos, hay un sobreuso importante.
M.A.: Es mejor por cápita. Es un mal incentivo en términos de calidad de servicio. Pero si el pago es para un grupo de médicos, el incentivo es curar, es decir que la gente no tenga enfermedades. Los médicos y los hospitales se benefician porque cobran y no trabajan. Allí está el incentivo para hacer prevención y no malgastar. El incentivo es cuidar a la gente.
P.: ¿Hay algo que no le guste del PMO?
M.A.: Creo que le faltan cosas como servicios de prevención de la natalidad, que deberían estar. Por ejemplo, en los medicamentos no se incluyen las pastillas anticonceptivas u otros métodos. Un modelo moderno es preventivo. La falta de control para la concepción es un costo importante. Quisiéramos ver qué opina la gente, para eso creo que se hará una consulta o debate. El PMO debe reflejar las necesidades y lo que quiere la gente en términos de cobertura médica.
P.: ¿Cuál fue el balance sobre los famosos planes Trabajar?
M.A.: Fue excelente. Lo más importante es que el plan funcione focalizado hacia los pobres. La focalización fue excelente. Pero existen dos problemas: el banco financia la parte del sueldo y el municipio financia la inversión (contraparte), esto es una limitación sin solución en el corto plazo. Esto se traduce en una menor posibilidad de proyectos y en la elección de proyectos de menor contrapartida, donde la calidad de la inversión no es óptima. Por otro lado, la demanda es tan alta, en términos de la gente que quiere trabajar, que no alcanzan ni el crédito del banco ni la inversión de los municipios. Acá surge el conflicto de cómo elegir a los beneficiarios. Es el punto más débil. Estamos hablando con el gobierno para cambiar las reglas y solucionar el problema de selección.
P.: ¿En qué están pensando?
P.: ¿Otra asignatura pendiente?
M.A.: Estamos estudiando con el gobierno qué pasó con la gente que estuvo en el programa, qué hizo, si volvió o consiguió trabajo. Si bien no es un programa de capacitación, en algunas experiencias internacionales demostró que si un joven sin trabajo regular tiene la oportunidad de mostrar capacidad de trabajo y disciplina, «eso tiene que tener algún valor en el mercado». No sabemos si ese elemento hoy es valorado; por eso pensamos, por ejemplo, en dar un certificado que acredite su capacidad laboral.



