7 de enero 2003 - 00:00

Estudian más medidas para frenar la caída del dólar

El dólar bajó a $ 3,35 y para hoy quedó a $ 3,34. El gobierno está preocupado porque se le cae la recaudación al disminuir lo que le ingresa por retenciones en aproximadamente $ 900 millones al año. El otro problema que tiene el gobierno es la inflación, que se explica porque la base monetaria creció 40% en todo 2002. Pero 30 puntos de esa expansión se dieron en los últimos tres meses del año. En diciembre, la base creció 10,6% pero los depósitos a plazo fijo bajaron 1%, al tiempo que se cayeron $ 1.076 millones de crédito. Todo esto conforma una masa de dinero en poder del público que aumentó el consumo. La situación seguirá hasta marzo. Los bancos, a su vez, no dan nuevos créditos y tratan de captar dinero, porque quieren cubrirse por la despesificación y los amparos.

La baja del dólar preocupa cada vez más al equipo económico. Ayer la divisa bajó un centavo a $ 3,35 para la venta.

Mientras, el Banco Central analiza si lanza una segunda batería de medidas que facilite el pago de las deudas privadas externas.

Alfonso Prat-Gay,
presidente del Banco Central, piensa seriamente en permitir que se paguen hasta 250 mil dólares mensuales por intereses de deudas, sin pedir autorización. También estudian que se pueda amortizar más fácilmente el capital de esas deudas. Con estas medidas se busca que haya más demanda de dólares, debido a que la compra diaria de divisas por parte del Banco Central pone en circulación más pesos que presionan a la suba de precios.

Ayer el dólar cerró a $ 3,35 para la venta en las casas de cambio, pero en el poscierre se vendía a $ 3,34. Al mismo tiempo, el Banco Central compró a exportadores u$s 53,4 millones y colocó u$s 14,9 millones para atender a bancos, empresas e importadores, con lo que al final del día le quedaron a su favor u$s 38,5 millones. La baja del dólar acelera día a día las liquidaciones de los exportadores.

Con esta caída de la moneda norteamericana en el último mes, el gobierno pierde de recaudar $ 900 millones al año por retenciones a las exportaciones.

Ayer el tipo de cambio para la liquidación de exportaciones se fijó en $ 3,301 contra $ 3,319 del viernes. El primer día hábil de diciembre este dólar estaba en $ 3,64.

•Mayorista

En el mercado mayorista el dólar transferencia cerró a $ 3,31 pesos y el «billete físico» entre bancos a $ 3,33.

Muestra de que el mercado cree que el dólar seguirá calmo, es que
a fin de enero se operó a $ 3,35 pesos (-1,17%) y a $ 3,42 (-1,44%) para fines de marzo.

A todo esto, producto de la compra de dólares, principalmente, en todo el año, la base monetaria subió 40%. La economía no es una ciencia exacta, pero con una inflación minorista de 41% en el año es hasta lógico que la base monetaria haya crecido por lo menos en esa proporción. Pero el detalle que le falta al razonamiento es que
las tres cuartas partes de esa suba ocurrió en los últimos tres meses, período en que el Banco Central comenzó a aumentar el ritmo de compra de divisas.

En octubre y noviembre no preocupó tanto esta situación, porque los plazos fijos en los bancos crecieron a buen ritmo. Pero en diciembre, la base monetaria aumentó más de $ 3.000 millones (10,6%) y los depósitos cayeron $ 521 millones (-1%). Es la primera vez desde julio cuando la gente volvió a ahorrar en bancos, que se produce este retroceso.
En noviembre los depósitos habían subido $ 1.600 millones (+3%), con un crecimiento de la base monetaria de 10%.

De la caída de depósitos en diciembre, los privados son responsables por $ 396 millones, mientras el sector público se llevó ese mes de los bancos $ 125 millones.

De los $ 3.200 millones que creció la base monetaria,
$ 2.595 millones fueron a parar a manos del público. Además, el Banco Central emitió $ 1.035 millones para que el gobierno pudiera pagar sueldos y aguinaldos en tiempo.

•Presión

Esta demanda de dinero es la que presiona sobre los precios y continuará hasta marzo, porque son meses de vacaciones y de gastos. El Banco Central ya no tiene herramientas para neutralizar este dinero. Las Letras (Lebac) son expansivas porque capta menos de lo que vence. Si se decidiera a subir las tasas probablemente capte algo más. Pero haría un pésimo negocio, porque mientras tiene colocada sus reservas en dólares en el exterior a una tasa cercana a 1% anual, estaría captando pesos a tasas mucho más altas con un dólar en baja.

•Precaución

Además, el Central no necesita subir las tasas de Lebac para que la gente ahorre, porque muchos bancos ya mejoraron sus pizarras. Las entidades están tomando dinero pero por precaución. No quieren prestar, quieren cubrirse de un fallo adverso contra la pesificación y siguen temiendo a los amparos. Además, para cubrirse están alentando a que les cancelen anticipadamente las deudas con efectivo o con CEDRO. Muchos clientes ante la baja del dólar, optaron por vender divisas y cancelar totalmente los créditos hipotecarios, principalmente. Al mismo tiempo, los bancos cortaron en diciembre los préstamos de corto plazo a las empresas. Con todo esto, en diciembre los créditos cayeron $ 1.070 millones. Con más depósitos y menos créditos, los bancos esperan ahora los fallos que obligan a devolver los depósitos en dólares a la cotización actual de la moneda.

El otro recurso que tiene el Central para quitarle dinero a la plaza es injusto y difícil de aplicar. Subir el encaje es una tarea ardua en este sistema financiero, donde hay muchas entidades que hoy incumplen este requisito. Si lo suben se les haría más difícil cumplir.

Hoy los recursos que tienen disponibles los bancos, descontando los bonos encaje ($ 2.800 millones) y tenencia de Lebac, suman alrededor de $ 18.000 millones contra $ 70.000 millones de depósitos, de los cuales $ 18.000 millones están reprogramados.

La relación no es mala, salvo por la incertidumbre que generan los fallos judiciales. Estos imponderables son los que traban los créditos y hacen que el sistema financiero funcione tan imperfectamente. Mientras, el gobierno piensa en precios máximos, modificación de impuestos y subas de retenciones para controlar los precios.

Dejá tu comentario

Te puede interesar