Empresarios nacionales de diversos productos salieron a apoyar la decisión del Gobierno de incorporar nuevas posiciones arancelarias al sistema de licenciamiento no automático de importación.
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El titular de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio, señaló que "solamente a través de esas posiciones arancelarias se declaró una importación de tejidos planos y de punto, en el año 2010, por un valor de 121 millones de dólares, prácticamente el triple de lo importado en 2008 y casi el doble de lo ingresado el año pasado".
"Considerando que el 2009 fue un año de crisis económica a nivel internacional y de estancamiento del consumo interno, el hecho de que las compras externas a través de esas posiciones arancelarias habían crecido ese año un 44% respecto de 2008 ya era particularmente llamativo", señaló Bergaglio.
El empresario dijo que el nivel de incremento de las importaciones de esos productos durante el 2010 -saltaron de 13 millones de kilos en 2009 a 37 millones de kilos en 2010- evidenció que se trataba de una maniobra absolutamente depredatoria de la industria nacional.
También desde el sector textil, el presidente de la Cámara de Indumentaria de Niños y Adolescentes, Víctor Hugo Benyakar, explicó a esta agencia que están "totalmente de acuerdo con las LNA porque es la forma de generar trabajo". Sin embargo, Benyakar pidió "responsabilidad a los empresarios que producen en el país" para que frente a las medidas "haya stock a precios convenientes".
"Las medidas están muy bien, el problema no es la ley sino las empresas. Hay que ver como se responde frente a la decisión oficial porque es importante que siga habiendo materia prima, a los costos de siempre y con forma de pago acordes para poder tener luego el producto terminado que es lo que en definitiva genera más mano de obra", destacó.
El empresario respaldó la decisión oficial y pidió a los proveedores textiles y de hilados "que aprovechen esta oportunidad y llamó a evitar los abusos". "Felicito a la ministra y al secretario de Industria pero pido a los empresarios que entre todos cuidemos la Argentina, y de a poco vayamos instalando nuevas fábricas", afirmó.
En tanto, desde el sector del vidrio dijeron que con estas medidas el sector vuelve a "ser competitivo". El presidente de la Unión Industrial de Berazategui, Daniel Rosato, indicó que la Argentina "está en condiciones de abastecer el mercado interno y seguir abasteciendo a empresas líderes mundiales con productos de mejor calidad y más seguros que los que vienen de China", como en el caso de los cascos para motos. Además, adelantó que a partir de estas medidas "se podrían generar 3.000 nuevos puestos de trabajo".
Por su parte, Cayetano Sanzi, titular de la Cámara Pyme del Vidrio, resaltó la norma porque "era una necesidad detener las importaciones para que ni una fábrica más se cierre en la Argentina". "Si bien en 2009 se fabricaron unos 200 mil cascos de motos aproximadamente, el sector viene muy golpeado. En 2007 se importaron 214 mil cascos; en 2008, 295 mil; y en 2010 más de 300 mil cascos. El costo de un casco importado de China es de u$s 16 (+ IVA) y en Argentina se vende de fábrica a u$s 30 (+ IVA)", enumeró Rosato.
En la Argentina, dijo el industrial, se realizan importantes inversiones y el sector emplea a más de 2.000 personas. "Nuestra industria está en condiciones de abastecer el mercado interno y seguir abasteciendo a empresas líderes mundiales de motocicletas con productos de mejor calidad y más seguros que los que vienen de China, que no cumplen ningún tipo de normativa ni estándar de calidad", destacó. "Este es un reclamo que hicimos en 2010 porque las importaciones de cascos para motos aumentaron un 50 por ciento", resumió Rosato.
El presidente de la Cámara de Bicicletas, Rodados y Afines, Pablo Waisman, dijo que "se trata de medidas complementarias de las ya existentes pero son imprescindibles debido a que algunos importadores siempre están buscando la forma de alterar lo que ingresa al país".
Waisman señaló que hace algún tiempo, desde la secretaría y el ministerio de Industria "se logró parar" una gran cantidad de bicicletas que decían que tenían como origen Paraguay y resulta que en realidad venían de China. "Esto pasa todo el tiempo y la única forma de controlar es la de aplicar derechos antidumping, entre otras acciones", dijo el empresario, tras destacar que desde la cámara están "en contacto permanente con las autoridades haciendo denuncias y elevando pedidos que vayan en este sentido porque el único fin es defender el trabajo nacional".
Waisman afirmó que "desde el 2003 se empezaron a tomar medidas que tienden a proteger la industria y gracias a eso hoy vendemos más de un millón y medio de bicicletas de las cuales el 50 por ciento son argentinas".
Una de las principales cámaras que agrupa a las empresas tecnológicas apoyó la incorporación de productos al listado de Licencias No Automáticas de importación, al señalar que estimula la inversión, la creación de empleo y la reducción de precios en la industria nacional.
"Según la experiencia que surge de la industria electrónica, las licencias de importación han formado parte del dispositivo que ha permitido que en los ultimos años aumente la cantidad de empleo, la inversión y que se redujeran los precios, por lo tanto obviamente estamos a favor", dijo el titular de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE), Alejandro Mayoral.
Mayoral explicó que "las licencias de importación han sido en el caso de la industria electrónica un complemento importante junto con otras medidas tales como la modificación de la ley de impuestos internos y la política de defensa comercial". Estas medidas fueron "eficientes a los efectos de que la industria nacional pudiera sustituir trabajo importado por trabajo argentino, aumentando la inversión y bajando los precios", remarcó.
En igual sentido se expresaron desde la Confederación General Empresaria de la República Argentina. Creemos que son medidas que apuntan a resguardar la industria nacional y así generar más y mejor trabajo Argentino manifestó Marcelo Fernández, Presidente de la CGERA.
Medidas como esta protegen a las pequeñas y medianas empresas que están preparadas para satisfacer la demanda con productos argentinos de calidad resaltó Fernández.
Por último, para la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADMIRA) "la política llevada a cabo por el Gobierno en materia de licencias no automáticas resulta necesaria y efectiva para preservar la producción y el empleo nacional; es decir, el dinamismo del mercado interno".
"El sector metalúrgico resulta ser el más afectado frente al crecimiento de las importaciones (casi el 40% del total). En todos los casos, la aplicación de licencias no automáticas son una forma de resguardar la industria local en sectores donde existe capacidad de satisfacer la demanda en forma eficiente, se ha invertido de manera considerable y también se han generado puestos de trabajo", indicó la entidad en un comunicado.
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