El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los 735,88 pesos corresponden al costo de la Canasta Básica Total (CBT) de noviembre que registró un leve aumento de 0,13 por ciento respecto a octubre, variación en la que gravitó fundamentalmente la baja en los precios de los alimentos.
La CBT fija el límite inferior de la "linea de la pobreza" categoría en la que cae aquella familia cuyos ingresos no alcancen ese monto.
Pero para medir se toma en cuenta no solo el costo de la CBT, sino también el nivel de ingresos del núcleo familiar.
En ese sentido, los salarios del sector privado "en blanco" registraron en octubre un aumento del 0,58 por ciento respecto a a septiembre y acumularon en los últimos 12 meses un avance del 11,60 por ciento.
En lo que respecta al sector informal o no registrado, que representa a casi la mitad del total de trabajdores, según los números del INDEC, la mejora salarial entre octubre de este año e igual mes de 2003, fue del 10,5 por ciento.
Según estimaciones privadas, más del 60 por ciento de los asalariados ganan menos de 700 pesos, es decir que no les alcanza un solo sueldo para mantenerse por encima de la línea de la pobreza.
El INDEC registró en mayo que el 44,3 por ciento de los habitantes del país son pobres, y dentro de ellos, un 17 por ciento son indigentes, por debajo del registro del 54 por ciento de pobreza y 27 de indigencia de mayo de 2003.
En cuanto al costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de la indigencia y que solo marca el dinero necesario para comprar comida, alcanzó en noviembre a los 334,48 pesos, también un 0,13 por ciento por sobre octubre.
Este indicador había mantenido un recorrido más sinuoso que el CBT durante los meses previos, y acumula una suba del 2,86 por ciento en el último año, lo que refleja cierta irregularidad en los precios de los alimentos frente a la estabilidad de los servicios.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, consideró "muy significativa" esta baja, la cual confirma "una tendencia de disminución de los niveles de pobreza e indigencia".
En la primera mitad de 2003 se había registrado una declinación en los niveles de deterioro económico respecto al pico de octubre de 2002, cuando la pobreza alcanzaba al 57,5 por ciento de la población urbana.
Para paliar la pobreza y activar el consumo el Gobierno otorgó una serie de aumentos salariales, lo que repercute también en los salarios de convenios.
La semana próxima el INDEC dará a conocer la última medición de indigencia y pobreza en los 28 conglomerados urbanos más poblados del país.
Esta porción equivale al 70 por ciento de la población urbana, es decir, 24,1 millones de personas de las 36 millones que pueblan el país.
El noreste argentino es la zona más castigada, con un 60,3 por ciento de pobres y el 30,4 de sus habitantes por debajo de la línea de la indigencia.
Los menores niveles se registraron en en la ciudad de Buenos Aires, donde la pobreza afecta al 15 por ciento de sus habitantes, seguida por la Patagonia, con el 31; y la región Pampeana, con un 41,2 por ciento.
Dejá tu comentario