Durante mucho tiempo, viajar a Chile, Paraguay, Brasil o Uruguay para comprar tecnología fue una estrategia muy común entre los argentinos. La brecha cambiaria, los altos precios locales y las restricciones para acceder a dólares hacían que un celular, una computadora o una consola pudieran justificar el llamado turismo de compras.
Pero esa realidad empezó a cambiar, ya que el mayor acceso al mercado cambiario y la flexibilización de las compras internacionales permiten conseguir productos del exterior sin salir del país. De todas formas, los precios argentinos todavía contemplan diferencias frente a algunos mercados de la región.
Hoy en día conviene pensar dos veces antes de hacer un viaje de compras.
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El impacto de la liberación de aranceles en el comercio electrónico
Uno de los factores que modificó la ecuación fue la simplificación del régimen para hacer compras personales en el exterior. Los cambios redujeron trámites y equipararon determinadas condiciones entre los envíos hechos a través de Correo Argentino y los servicios de courier.
Dentro del nuevo esquema, los envíos de hasta USD 400 cuentan con una franquicia, que los deja exentos de derechos de importación. Esto permite que una parte de las diferencias de precios con los países vecinos pueda aprovecharse directamente a través de plataformas internacionales.
El cambio ya se refleja en los números, las importaciones por courier alcanzaron los USD 125 millones en junio, mientras que durante el primer semestre acumularon USD 643 millones, un crecimiento interanual del 104,2%. A eso se le suma que actualmente los consumidores pueden acceder al mercado cambiario con mayor facilidad, de tal manera que una compra internacional puede resolverse online y recibir el producto directamente en el domicilio.
Si bien es verdad que esto no significa que los precios locales se hayan igualado con los internacionales, sigue siendo conveniente porque el ahorro potencial de viajar tiene que compararse con pasajes, combustible, alojamiento, comidas y el tiempo que se destina al traslado.
Antes de viajar, es necesario comparar el producto concreto y calcular cuánto del ahorro se pierde en el traslado.
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Por qué los precios de la tecnología siguen más altos en el mercado local
Argentina todavía presenta algunos de los valores más altos de la región en productos tecnológicos. Una de las razones está en la carga tributaria acumulada durante las distintas etapas de comercialización. Chile cuenta con una estructura diferente, ya que posee una presión impositiva menor sobre estas operaciones, no aplica tributos equivalentes a Ingresos Brutos o al Impuesto a los Débitos y Créditos y cuenta con años de acuerdos de libre comercio, que reducen los costos para importar tecnología.
Las diferencias se pueden apreciar claramente en determinados productos, por ejemplo, un iPhone 17 Pro Max de 256 GB tiene un precio de USD 2.112 en Argentina, pero en Chile se consigue por USD 1.473, un 43,4% menos. En otros casos es todavía mayor, ya que un Smart TV LG NanoCell de 85 pulgadas cuesta USD 2.508 en Argentina y USD 968 en Chile, una diferencia del 159%.
De todas formas, esto no es igual para toda la tecnología. Una MacBook Air de 13 pulgadas con chip M4 y 256 GB está a USD 1.716 en el mercado argentino, frente a USD 1.657 en Chile y USD 1.457 en Paraguay. En Brasil, incluso, su valor es superior al argentino. Lo mismo pasa con la PlayStation 5 Slim de 1 TB, que cuesta USD 1.063 en Argentina, prácticamente lo mismo que en Uruguay y cerca de los valores de Brasil y Paraguay.
Hoy la clave pasa por comparar precios y calcular el costo total antes de decidir si realmente vale la pena cruzar la frontera.
Argentina vs. Chile: qué productos todavía justifican cruzar la frontera
Chile sigue siendo uno de los mercados más competitivos de la región, especialmente en productos donde la diferencia supera ampliamente los gastos necesarios para llevar a cabo el viaje. Además del iPhone y los televisores de alta gama, una Nintendo Switch OLED cuesta USD 660 en Argentina y USD 369 en Chile, una brecha del 78,9%.
La tablet Lenovo Tab P11 de segunda generación está a USD 462 en Argentina contra USD 246 en Chile, un 87,8% más en el mercado local. Por eso, el viaje todavía puede tener sentido para quienes viven cerca de la frontera o buscan comprar dispositivos de alto valor. Por ejemplo, para una persona que se encuentra en Mendoza ir hasta Chile implica un gasto un muy diferente al de alguien que viaja desde Buenos Aires.
Los celulares de alta gama, algunas notebooks, televisores y determinados dispositivos con brechas elevadas siguen siendo los casos donde la cuenta puede cerrar a favor del viaje. Pero, cuando las diferencias son pequeñas, comprar desde Argentina o recurrir al comercio electrónico internacional puede ser más conveniente una vez incluidos alojamiento, transporte y demás gastos.