Existen distintos rincones del país que destacan por varios motivos, ya que no solo hay actividades para ofrecerle al turismo. Algunos apenas necesitan su imponente entorno natural para cautivar a los visitantes, dándoles la oportunidad de vivir una experiencia única en todo el territorio.
Entre cavernas naturales y paisajes de película: el rincón del norte argentino que no te podés perder
Con un entorno natural imposible de encontrar en otros rincones del país, este espacio ofrece una alternativa única para el turismo.
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Con un espacio hecho completamente por la mano de la naturaleza, este lugar guarda un encanto único.
Es allí donde Seclantás aparece como una de las joyas que no cuentan con la popularidad de otros destinos, pero lejos está de tener algo que envidiarles. Entre cavernas sin ningún tipo de intervención humana en su formación y paisajes que entregan postales imposibles de encontrar en otros lugares, este rincón es una alternativa perfecta.
Dónde se ubica Seclantás
Seclantás es un pueblo ubicado en el centro de los Valles Calchaquíes, dentro del departamento de Molinos, en Salta. Está a unos 185 kilómetros de la capital provincial y emplazado a 2.100 metros de altura sobre el nivel del mar.
Fue declarado Lugar Histórico Nacional de la Argentina en 1975 debido a que preserva una arquitectura colonial y tiene una gran relevancia dentro de la historia del territorio. Es considerado la cuna del "poncho salteño".
Qué se puede hacer en Seclantás
El principal atractivo para el turismo es explorar las Cuevas del Acsibi, el lugar más icónico del pueblo. Es un cañón de tintes rojos con formaciones que a simple vista escapan de lo común, pero cuya gran particularidad está en ingresar a su interior.
Tiene túneles y pasadizos naturales moldeados por la erosión. Es un terreno al que se ingresa obligatoriamente con guía local, desde el traslado por el lecho seco de un río hasta la aventura dentro de las cuevas.
El Camino de los Artesanos es otra parada obligatoria, ya que, al ser reconocido como la cuna del poncho salteño, se pueden observar muchas familias que viven del tejido en estos telares ancestrales de madera. No es una feria: muchos productores invitan a los visitantes a ingresar a sus hogares, aportándole un valor extra al permitir observar estas antiguas construcciones.
A la hora de bajar el ritmo, aparece la Laguna de Brealito, a casi 20 kilómetros del poblado. Si bien el camino es de ripio, todo cambia una vez que se llega. Tiene miradores naturales, abundan las pinturas rupestres escondidas entre las rocas y el agua termina de dibujar un paisaje que parece un oasis en medio del desierto.
La gastronomía local tampoco se queda atrás. En distintos establecimientos se pueden degustar las humitas, los tamales y la clásica e infalible empanada salteña. Estas se acompañan de vinos pateros, mistelas o producciones hechas en extrema altura, dándole así un cierre ideal a cada jornada.
Cómo ir hasta Seclantás
Al estar a 185 kilómetros de la ciudad de Salta, el viaje suele demorar entre 3 y 4 horas debido a que muchos tramos son de ripio y montaña. Hay que tomar la Ruta Nacional 68, desviarse por la Ruta Provincial 33 y cruzar la Recta del Tin Tin dentro del Parque Nacional Los Cardones hasta empalmar con la Ruta Nacional 40 en Payogasta. Ese es el tramo final para llegar al pueblo tras pasar el acceso a Cachi.
Para quienes no cuenten con vehículo propio, en la Terminal de Ómnibus de la capital provincial hay varias salidas diarias entre lunes y sábados. Con las paradas intermedias, el viaje se estira y toma entre 5 y 6 horas aproximadamente, terminando en la plaza local.
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