Alivio para el Gobierno: el FMI avala la política de dólares para deudas de privados

Economía

Para el organismo, la disponibilidad de divisas para que los privados enfrenten sus deudas en dólares o los requerimientos de esa moneda para saldar pasivos coincide técnicamente con la meta de unos u$s5.000 millones de incrementos en las reservas. Y, en consecuencia, no traería problemas para que a fin del 2022 el país pueda lograr ese resultado.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en el inicio de sus movimientos fiscalizadores correspondientes a la primer misión por el otorgamiento del Facilidades Extendidas del 25 de marzo pasado, avaló una de las claves de la estrategia cambiaria conjunta entre el ministerio de Economía y el Banco Central. Según lo que los funcionarios argentinos obtuvieron en las reuniones de abril en Washington durante la Asamblea Conjunta de Primavera del organismo y el Banco Mundial, la política cambiaria para el tratamiento de la deuda privada y la demanda consecuente de divisas, aún con las restricciones vigentes, está en sintonía con lo que se comprometió el país a cumplir durante el acuerdo. Luego, en las últimas horas y durante los primeros encuentros virtuales vía zoom entre los funcionarios argentinos y los fiscalizadores del organismo, no hubo mayores reparos en continuar con el mecanismo aplicado por la entidad que maneja Miguel Pesce; y las dudas derivaron en otros horizontes bastante más lejanos. Suponen ahora en Buenos Aires, que se trata de un tilde verde en el camino fiscalizador de los exigentes técnicos que aparecen en las pantallas desde Washington.

Para el FMI, la disponibilidad de divisas para que los privados enfrenten sus deudas en dólares o los requerimientos de esa moneda para saldar pasivos; coincide técnicamente con la meta de unos u$s5.000 millones de incrementos en las reservas. Y, en consecuencia, no traería problemas para que a fin del 2022 el país pueda lograr ese resultado. El BCRA incluso tiene vía libre para ir monitoreando el resultado cambiario y de liquidación de divisas, para luego ir liberando las restricciones si fuera necesario; pero sin la obligación de ejecutarlo de manera inmediata, y calibrando con las otras metas más importantes que tiene que cumplir Argentina: déficit fiscal, crecimiento y evolución de las políticas monetarias y cambiarias.

Para Economía y el BCRA el espaldarazo del FMI y sus técnicos es algo clave. Implica que el Gobierno podrá continuar aplicando su estrategia administradora de divisas, en un capítulo clave: la deuda en dólares u otras monedas extranjeras por parte de los privados y la disponibilidad de oferta para ese capítulo clave para lograr la meta de los u$s5.000 millones. En algún momento, antes de la firma del Facilidades Extendidas, se temía desde Buenos Aires que en Washington se reclamara una mayor apertura en la oferta de dólares para los privados. Más teniendo en cuenta que una de las premisas que llegaban de parte de los técnicos negociadores del FMI, era la hipótesis que el crecimiento prometido de entre 3,5 y 4,5% del PBI no se lograría ante la falta de dólares para los privados y para el financiamiento de importaciones. Fue uno de los ítems a observar por parte del FMI durante las misiones del 2002, de las que esta semana comienza la primera de tres. Finalmente, durante la reunión de primavera, el propio Fondo aceptó la proyección del Palacio de Hacienda y aceptó que el país pueda crecer este año un 4%.

En líneas generales la política de cancelación de deuda privada por parte del Gobierno, implica las siguientes medidas:

Las empresas están obligadas a reestructurar al menos 60% de la deuda que les vence a un plazo promedio mínimo de dos años. Está prohibido (técnicamente, necesitan conformidad previa del BCRA que no se otorgó en ningún caso) el pago de deuda de una empresa a otra empresa del grupo o su controlada o controlante. Tienen la obligación de disponer primero de los dólares que tengan depositados en el exterior antes de poder comprar dólares para pagar deudas o importaciones. Solo pueden acceder al mercado para pagar deuda que está declarada y documentada y que fue liquidada en el mercado de cambio. Significa que vendió los dólares del préstamo en el mercado oficial y solo así puede comprar para pagar esa deuda. El caso típico de la actualidad es el siguiente: una empresa pide un crédito en dólares (solo puede acceder si es exportadora o partícipe de una industria generadora de dólares), el banco se lo otorga y le acredita los pesos equivalentes al tipo de cambio oficial; la deuda queda registrada en dólares, pero la empresa recibe moneda local y se le paga en este dinero al tipo de cambio oficial.

Temas

Dejá tu comentario