FMI: establishment apura un acuerdo (pero con tibio apoyo a la negociación)

Economía

Importantes entidades como AEA y el Foro Empresarial no se expresaron. Aseguran que el Gobierno debería ceder para alcanzar un equilibrio fiscal. Diferencias dentro de la UIA.

En viernes 31 de octubre del 2003, el entonces ministro Roberto Lavagna convocó a representantes del poder económico al Ministerio de Economía para buscar más apoyos locales ante la renegociación con los acreedores privados, en un contexto de fuertes lobbys internacionales. Asistieron desde banqueros como Mario Brito y Carlos Heller, hasta miembros de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), como Alfredo Coto y Jaime Campos. Finalizado el encuentro, las cámaras empresarias redactaron un comunicado conjunto con la Cámara de Comercio (CAC) y la Unión Industrial Argentina (UIA). Aseguraban el “apoyo” a la negociación y pidieron que “los intereses de la deuda sean compatibles con el crecimiento económico y la atención de la deuda social”. Así se desprende del libro Los Buitres de la Deuda, de Mara Laudonia.

Casi 20 años después, en medio de una negociación crítica con el FMI, el establishment no salió a hacer un apoyo generalizado a la negociación, salvo algunas entidades. En diálogo con empresarios, afirmaron que esto se debe a que no cuentan con toda la información de la negociación, salvo “trascendidos” de prensa, y piden que el Gobierno ceda en algunos pedidos del FMI con tal de acordar, porque no hacerlo consideran que sería una “catástrofe”.

La Asociación Empresaria (AEA), que reúne a los dueños de las empresas más grandes del país, pidió por un acuerdo, pero no salió en apoyo de las negociaciones. “Es un prerrequisito indispensable porque no hay futuro en Argentina fuera del mundo”, aseguró Jaime Campos, presidente de AEA, en diciembre. En mayo del 2018, luego del acuerdo de Mauricio Macri con el FMI, la cúpula de AEA estuvo en Ministerio de Economía para mostrar apoyo al Gobierno en medio de la crisis financiera, y afirmaron que la decisión tomada fue “la mejor forma de cortar” la situación tan delicada.

Por su parte, el Foro de Convergencia Empresarial, que en 2018 apoyó la vuelta al FMI para lograr “la cobertura de las necesidades financieras”, no se expresará por el momento. “No vamos a emitir ningún comunicado hasta que tengamos claro cómo sigue, hay muchas versiones contradictorias dentro del Gobierno”, comentó una fuente del Foro, que reúne a importantes cámaras, como la de comercio de EE.UU. (Amcham), la asociación de bancos (ABA), IDEA o la Sociedad Rural. “Ya nos pronunciamos sobre la necesidad de cerrar un acuerdo tomando las medidas de racionalidad fiscal que habría que tomar aunque no existiera esa deuda”, agregó el ejecutivo consultado.

En diálogo con Ámbito, Antonio Aracre, CEO de Syngenta, aseguró que apoya la propuesta argentina y le parece “sólida”, pero al mismo tiempo resaltó: “Hay un momento en que hay que decidir y pasar en limpio lo que se consiguió y ver cómo se incorpora lo que falta”. Desde su punto de vista, es importante un “apoyo transversal” de todos los dirigentes, tanto empresarios, como sindicatos y oposición, y agregó que sumaría una mirada “convergente hacia adentro de la coalición, para alinear hacia afuera”.

Sobre la falta de apoyo de algunas cámaras empresarias, opinó: “Algunas son instituciones muy politizadas, pero las empresas individualmente si apoyan”. Si bien dijo que sería “deseable” un apoyo unificado como el del 2003, aseguró que no es la misma situación: “Era otro país en el que tocamos fondo, y eso junto a la iglesia funcionaba como factor aglutinador. Ahora necesitaríamos desprendernos de los conflictos internos entre la política, los empresarios y los sindicatos y pensar en la gente que la está pasando mal”.

En la Unión Industrial Argentina, su presidente, Daniel Funes de Rioja, respaldó la negociación y aseguró que el gobierno va a resolver la deuda con el FMI “de la mejor manera posible”. Lo dijo frente al presidente, Alberto Fernández, en la conferencia de la UIA en diciembre. Dentro de la UIA, aseguran que el apoyo podría ser mayor, pero no se da por ideología.

En la misma línea, a fines de diciembre, la Cámara de Comercio sacó un comunicado titulado “la CAC apoya la negociación del Gobierno con el FMI”. Mario Grinman, presidente de la entidad, contó por qué lo publicaron: “Nadie nos lo pidió, pero lo hacemos porque creemos que hay momentos en la vida política-económica de un país donde hay que tomar posiciones en beneficio de un país y no de un gobierno. Acordar no es la solución a todo, pero no hacerlo es terrible, y hay que honrar las deudas si queremos ser un país serio”. Consultado acerca de la traba por el sendero fiscal, opinó: “El ajuste suena mal, pero hay que tener una política coherente donde los ingresos no sean menores a los egresos”.

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