Guzmán suma el capítulo FMI a su gira por Europa, que se iniciará mañana

Economía

Doble misión: que se postergue pago al Club de París y sumar apoyo de España, Alemania, Francia e Italia cuando se vote acuerdo con Fondo.

Martín Guzmán viajará mañana a Europa con una misión doble. La primera conseguir una postergación, si es a 2023 mejor, del pago al Club de París. La segunda, más difícil aún, lograr el apoyo de España, Alemania, Francia e Italia, conseguir masa crítica en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el momento en que haya que votar a favor de un acuerdo Facilidades Extendidas del país. Siempre, según la visión del ministro de Economía, a 10 años.

El programa de encuentros del ministro está programado de la siguiente manera. Primero volará a Berlín con la intención de encontrarse con el legendario ministro de Economía de Angela Merkel, Peter Almaier. Luego volará a Roma para hablar con su colega italiano Roberto Gualtieri. La siguiente parada será Madrid para reunirse con la ministra de Economía española, Nadia Calviño; y la gira cerrará en la capital más importante para cerrar un acuerdo. En París será recibido por el ministro de Economía y Finanzas francés, Bruno Le Maire.

Obviamente el tema principal para Guzmán será explicar el problema de la deuda argentina y la imposibilidad de cumplir en tiempo y forma con el vencimiento de mayo con el Club de París. Ya sabe Guzmán que no podrá conseguir quitas de capital o interés; dado que los acreedores son, en este caso, países y no fondos de inversión o bancos. La visión que se tiene desde Buenos Aires en la preparación del viaje, es que el Club de París está tan interesado como Argentina en cerrar un acuerdo. A diferencia de las discusiones con los acreedores privados y el FMI en este caso el gobierno de Alberto Fernández siempre consideró esta deuda como 100% legítima en sus reclamos y desvinculada de circunstancias políticas de otorgamiento. Sin embargo, el oficialismo criollo cree que su tratamiento debe ser el mismo que el resto de los acreedores, con lo que también debe ser renegociada; dado que, siguiendo los dictámenes de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, hoy no se puede pagar.

La Argentina mantiene su deuda con el Club de París en nivel de default desde el 5 de julio del año pasado, lo que implica un caso inédito (por lo negativo) en la breve historia moderna del país con la entidad; y luego de haber dejado de pagar los compromisos en 2001 tras la declaración de default generalizado de Adolfo Rodríguez Saá del 22 de diciembre de ese año. Bajo la gestión del entonces ministro de Economía Axel Kicillof, el país regularizó en mayo de 2014 la relación con la negociación de un nuevo y ambicioso plan de pagos. En aquellos días, Argentina soñaba con volver a los mercados internacionales, y buscaba una alternativa cerrando el default directo con este grupo de países. Sin embargo, en mayo de 2019 volvió a incumplir, ya con el Mauricio Macri en el poder, al no liquidar la totalidad de un vencimiento a la espera de mejores vientos financieros en 2019. Estos nunca llegaron, y finalmente el Gobierno de Alberto Fernández con Guzmán como ministro de Economía oficializaron la situación el 5 de mayo del año pasado. Ese día Argentina directamente dejó vencer la anteúltima cuota; y, dos meses después (pasados los 60 días hábiles reglamentarios) se oficializó el default.

El segundo tema que Guzmán quiere cerrar en su gira europea, es el apoyo de los principales estados de esa región para el momento en que haya que votar a favor del Facilidades Extendidas que de manera muy lenta se negocia con el organismo que maneja Kristalina Georgieva. Si bien el voto fundamental es el de Estados Unidos (sin el apoyo de la administración de Joe Biden nada será posible); es imprescindible también que la Unión Europea y los estados más importantes de ese bloque no pongan trabas. En total los estados europeos suman entre 35 y 40% de los votos. De los países que visitará el ministro, Alemania es el más importante con 18,4%. Para Guzmán será clave poder explicar su posición, sin intermediarios. Pero el argentino sabe que habrá una barrera que no podrá cruzar. Es difícil que desde las principales capitales de Europa, sus colegas acepten flexibilidades en los plazos y condiciones de un Facilidades Extendidas en su versión clásica.

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