Pagarle al FMI con dólares del FMI

Economía

Argentina podría pedirle dinero al FMI para pagarle al FMI. Eso en el caso en que logre prorratear el repago del préstamo por u$s44.000 millones que se condensa entre 2021 y 2024. Conseguiría así despejar aún más el horizonte de vencimientos. Por ahora, son u$s34.600 millones que se “ahorra” el Gobierno con el nuevo acuerdo con los bonistas. Y llega a más de u$s50.000 millones con los títulos emitidos bajo legislación local, proyecto ahora en el Congreso. El cupón promedio que pagará la deuda argentina en moneda extranjera será de 3,2% (vs. el 6,6% actual). El dato central es que, en materia de dólares, la Argentina necesitará muchos menos. Ni hablar si el FMI accede a una nueva línea.

Para trazar un escenario, la carga de vencimientos anuales de títulos públicos en moneda extranjera (ley local + ley extranjera) no superaría el 1% del PBI hasta 2024, algo sumamente prometedor. Bajo el esquema de vencimientos heredado, los pagos de deuda (solamente en moneda extranjera) por año entre 2020 y 2030 promediaban el 3% del PBI. A fines de 2019, cuando el Gobierno actual asumió, los pagos de capital e intereses en moneda extranjera para todo 2021 llegaban a u$s10.427 millones en deuda emitida bajo ley extranjera. Hoy, con la reestructuración, esos pagos son de u$s136 millones. Lo mismo para 2022: se pasa de u$s10.252 millones a u$s1204, diez veces menos. Otro tanto en 2023, de u$s9057 millones a u$s1787 millones. Y así.

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Pero claro, para despejar aún más el camino, Guzmán necesita a Georgieva. La condición sería, en primer lugar, negociar un nuevo acuerdo, algo que el ministro señaló ayer a última hora. El Fondo necesita garantizarse el y la Argentina necesita hacer de esa promesa de pago algo sostenible en el tiempo. Por supuesto, el FMI pedirá garantías, por ejemplo, bajo gasto público para reducir un monumental déficit.

Pero hay más. Del total de la deuda pública (más de u$s 320.000 millones), un 40% son obligaciones con otras áreas del sector público (ANSES, BCRA, Banco Nación), es decir, es poco relevante. Del resto, se debe a organismos internacionales unos u$s70.000 millones (el mayor acreedor es el FMI) y hay bonos por u$s120.000 millones. Este último bloque se subdivide a su vez en tres: bonos en pesos por el equivalente a cerca de u$s30.000 millones, bonos en dólares bajo ley local por otros u$s23.000 millones y unos u$s 65.000 millones que son los bonos bajo legislación Nueva York que son los que serán reestructurados. Con esto en mente, el presidente Alberto Fernández deberá, primero, convencer a los argentinos que es el momento de la recuperación.

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