Preocupación por la suba del gasto público

Economía

Tras conocerse el resultado de las cuentas públicas de mayo, los analistas consideran como "prácticamente imposible" que el país cumpla con la meta de déficit fiscal del segundo trimestre del año. 

Este viernes el directorio del Fondo Monetario Internacional evaluará el informe elevado por el staff sobre el nivel de cumplimiento del acuerdo firmado correspondiente al primer trimestre, que ya fuera aprobado por los técnicos. A posteriori se conocerá el análisis completo sobre cómo el organismo ve la situación económica del país y cuáles serán las nuevas metas trimestrales.

Así lo informó, a principios de junio, el vocero del FMI, Gerry Rice, al tiempo que aclaró que las metas anuales “se mantienen sin cambios” ya que a su juicio “su cumplimiento es crítico para la recuperación económica” del país. Sin embargo, el que el Fondo modifique las metas trimestrales facilita al equipo económico la segunda revisión ya que analistas privados ya estimaban que no se podría cumplir.

El desequilibrio fiscal primario en mayo pasado fue de $ 191.528 millones (corregido por el límite a los ingresos por rentas de la propiedad impuesto por el FMI), precisa un informe de la consultora ACM. Así, en los primeros 5 meses del año se acumula un déficit operativo de $ 463.448 millones, lo que representa aproximadamente un 0,59% del PBI.

Se observa un sensible deterioro respecto del año pasado: para el mismo período el desequilibrio fiscal fue un quinto del observado en el corriente año (aproximadamente 0,12% del PBI).

En consecuencia, el margen para cumplir la meta original de junio acordada con el FMII es de $ 103.352 millones, “resultando materialmente de imposible cumplimiento dada la dinámica reciente que vienen mostrando las cuentes públicas, en particular por el lado del gasto”, sostiene la consultora.

En este sentido, se tiene en consideración que junio es un mes con una alta estacionalidad por el lado de las prestaciones sociales dado que a la actualización de haberes estipulada en la fórmula de ajuste, se paga el medio aguinaldo para jubilaciones y pensiones, además del pago de la segunda cuota del bono para monotributistas.

Un análisis similar realiza la consultora Ecolatina al señalar que si bien el aumento de tarifas y el adelantamiento de pagos a CAMMESA en marzo podría inducir una moderación en el nivel de los subsidios energéticos en junio, las cuentas fiscales en el sexto mes del año también se verán afectadas por un aumento del 15% en la fórmula de movilidad, la suba en el mínimo no imponible de Ganancias, la segunda parte del IFE y el incremento del Salario Mínimo Vital y Móvil por el que ajustan algunas erogaciones sociales.

Peligro

ACM advierte sobre el “peligro” que presentaba la aceleración del gasto para el segundo trimestre del año. En este sentido, estima un déficit primario para Junio de $400.000 millones, es decir, casi tres veces el margen restante para el cumplimiento de la meta.

Esto ocurrirá, sostiene, excepto que se tomen medidas puntuales como retrasar el pago de aguinaldo de jubilaciones y pensiones para el mes siguiente, alguna reducción significativa de los subsidios a la energía por medio de la segmentación tarifaria o de algún incremento no esperado dentro de los ingresos.

Calcula que el gasto primario total viene creciendo durante los últimos 12 meses a un ritmo promedio de 68% (9,6% real), el cual se aceleró hasta 77% (14,7% real) en los últimos 6 meses, alcanzando en los últimos 3 meses un ritmo de 87% interanual (18,3% real).

Con esta dinámica, para ACM el déficit primario de este año apunta a situarse en torno al 3,5% del PBI, un punto porcentual arriba de lo pautado con el Fondo ya que la brecha entre la evolución de los gastos y los ingresos, en vez de cerrarse pareciera acelerarse.

Sin embargo, considera que este desequilibrio puede ser reducido tanto con un menor gasto en subsidios a la energía, como con un aumento de los ingresos. Pero advierte que, por otro lado, puede resultar más alto si es que se continúa aumentando el gasto de forma discrecional cómo ya ocurrió en la primera parte del año.

Meta alcanzable

Por su parte, Ecolatina considera que, si bien la meta de anual de $1.758.600 millones luce difícil de alcanzar, una eventual moderación en el crecimiento del gasto en la segunda mitad del año, los posibles beneficios fiscales de la segmentación de tarifas y algunos ajustes en partidas accionables, como los gastos operativos y de capital, podrían ayudar a cumplir la meta anual para 2022 en términos del PIB.

Dado que el programa financiero se recuesta fuertemente sobre el financiamiento neto en el mercado de deuda en pesos, Ecolatina esta considera que no existe mucho margen para que el déficit se desvíe mucho de la meta acordada con el FMI en términos del PIB (2,5%).

Estima que alcanzar dicho valor implicaría un rojo en torno al 1,5% del PIB en el segundo semestre, similar al observado en la segunda mitad de 2021. Es decir, no podría repetirse el deterioro observado en la primera mitad del año -aunque estuvo influido por la baja base de comparación- y si lo hace, se encontrará con un limitante en las fuentes de financiamiento.

Para Ecolatina resulta claro que las cuentas fiscales tendrán una trayectoria distinta a la diseñada en el acuerdo con el FMI: habrá mayor gasto en subsidios, menor gasto de capital y no se evidenciará un aumento en el gasto indexado, algo que sí habría ocurrido en el caso de una inflación descendente.

Particularmente, en lo concerniente a la obra pública, señala que se prevé un recorte en comparación con lo estipulado en el acuerdo original (donde se proyectaba un gasto de capital de 2,2% del PIB). Pero, con relación a 2021, cuando el gasto de capital alcanzó 1,4% del PIB, probablemente no exista una merma.

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