Las entidades de capitales argentinos anunciarán mañana su alejamiento de ABA (Asociación de Bancos de la Argentina). Renacerá así ADEBA, que será presidida por Jorge Brito, del Macro-Bansud. Vuelve a dividirse la banca local de la extranjera con intereses claramente opuestos desde el inicio de la corrida bancaria en 2001.
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Jorge Brito del Macro-Bansud, será el presidente de la resurgida ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos) secundado por Alejandro Estrada. Pese a que la crisis entre bancos nacionales y extranjeros viene desde hace varios meses, el detonante de este divorcio fue el fracaso en las negociaciones con Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna para que compensen a las entidades financieras por la pesificación asimétrica, amparos al «corralito», y otros medidas surgidas tras la salida de la convertibilidad.
«ABA representa a los extranjeros y Abappra (Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina) a los bancos estatales. Los de capital privado nacional no tienen representación» decía un importante banquero argentino en la última reunión del BID en Milán. Restó que fracasaran las negociaciones con el gobierno para que se decidiera la separación. En concreto había hasta esa reunión del jueves intereses totalmente opuestos en ABA y a menos de 4 años de su nacimiento se esfumó el vínculo y liderazgo que Eduardo Escasany (Galicia) y Manuel Sacerdote (Bankboston) le habían impuesto cuando a mediados del '99 fusionaron ADEBA (capital local) y ABRA (extranjeros). Por diferentes motivos, ambos banqueros hoy no están liderando la agrupación y llegó así el economista Mario Vicens a presidir ABA impulsado por el Citigroup. En ABA, ahora sólo con bancos extranjeros como socios, se mencionaba anoche la posibilidad de que Enrique Cristofani asuma la titularidad de la entidad en reemplazo de Vicens tras la asamblea que debe realizarse a fines de este mes.
En medio de la corrida bancaria de 2001 comenzaron a surgir los primeros enfrentamientos entre locales y extranjeros. Hubo acusaciones a estos últimos de fomentar las versiones sobre la fragilidad de la banca privada argentina acelerando en ellas la caída de depósitos y manteniendo como bandera que las casas matrices en el exterior responderían a ahorristas. Luego llegaron el «corralito» y la pesificación. En este último punto, la decisión oficial de pasar a pesos los Préstamos Garantizados tras negociaciones con ABA favorecía a una entidad norteamericana más que al resto del sistema. Fue otro paso atrás. A eso se sumó las diferencias por el «netting» (cancelar redescuentos con títulos en default) que dividió aún más a bancos. Se vuelve así a 1972 cuando Narciso Ocampo (Banco Ganadero), Eduardo Escasany (padre), Carlos Pérez Companc (Río) entre otros decidieron formar ADEBA como agrupación que defienda los intereses de la banca de capitales privados argentinos.
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