8 de febrero 2006 - 00:00

Fue "martes siete" sin caber discusión

Fue martes siete sin caber discusión
El porqué se ha perdido en el tiempo, pero el inconsciente popular sigue asociando los "martes siete" con la mala suerte, algo que (de creer en estas cosas) ayer fue convalidado. Si lo sucedido se pudiese extrapolar para el resto del año, tendríamos que pensar que 2006 va a ser un pésimo año para cualquier colocación financiera que no sea quedarse con el dinero abajo del colchón. Con 0,45% que retrocedió el Dow cerrando en 10.749,76 puntos, el índice de las Blue Chips se encuentra a sólo un tris de pasar al lado perdedor para el año (al igual que el NASDAQ y el S&P 500). Del desplome que han tenido los bonos del Tesoro llevando ayer la tasa de 10 años a 4,577%, casi ni hace falta hablar porque termina siendo una especie de profecía con poder de retroalimentación y autocumplimiento (es muy difícil que la Fed no convalide esta suba incrementando la tasa interbancaria), especialmente dada la notable inversión que registra la curva temporal de tasas de interés. El petróleo, que tanto alarmó y tantas ganancias dejó el año pasado, se muestra particularmente errático en estos días (ayer retrocedió a u$s 63,09 por barril) tras perder más de 7% en lo que va del mes. Tan solo el oro, con 6% que acumula de suba en el año, parece resistir el desamor de los inversores, pero si lo que pasó en la víspera -cuando el metal amarillo marcó la mayor caída en dólares desde agosto de 1993- es ejemplo de algo, la conclusión es que ni este activo se salva.

Sólo el dólar, que en contra de todos los pronósticos (o al menos los de la "inteligencia financiera") sigue firme ante las demás monedas, parece resisitir.

Lo interesante es que noticias negativas (de las indiscutiblemente negativas) no hemos tenido y tampoco se avizoran en el corto plazo. Sí tenemos, en cambio, un panorama en el cual el campo para que los responsables (desde el presidente Bush, pasando por el nuevo líder de la Reserva Federal, hasta el último presidentucho tercermundista o el más insignificante de los guerrilleros) tomen decisiones equivocadas ("catastroficas") luce cada día más grande. Lo peor de la rueda de ayer no fue la baja, sino que todo bajó. Por suerte hoy es otro día.

Dejá tu comentario

Te puede interesar