El alza de los mercados del mundo también llegó a la Argentina. Los bonos subieron hasta 6%, y los negocios se duplicaron.
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Los títulos locales abrieron en alza y cuando se supo del recorte de las tasas en Estados Unidos, los inversores, en lugar de tomar ganancias, siguieron comprando. Por eso el mercado terminó en los valores más altos del día y quedó muy firme con órdenes de compra que entraron después de hora y aguardan la apertura de hoy.
Entre el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y la Bolsa de Comercio se hicieron $ 2.120 millones en bonos, como en los mejores días. Para alcanzar este monto, fue vital el ingreso de dólares al mercado. Al menos u$s 100 millones entraron para comprar bonos en pesos, un hecho que no se registraba hace meses.
Los bonos más buscados fueron los del canje de la deuda, que estaban muy bajos. El Discount en pesos subió 6,10% y el cupón PBI, cerca de 5%, con fuertes operaciones.
En Nueva York, los bonos del canje de la deuda en dólares subieron 3,70% e hicieron bajar el riesgo-país nada menos que 8% a 405 puntos en el índice Embi+ que elabora JP Morgan.
Entre los bonos posdefault, el BOGAR 2018 se destacó pero, a diferencia de los demás títulos, comenzó a operar fuerte después de que se conoció la baja de tasas. Al final del día, subió 5%.
Este bono rinde 21% o más en pesos. Los otros bonos de buena performance fueron el BOCON PRE9, que subió 2,10%; y el BODEN 2014 en pesos, con 2%. El resto de los posdefault en pesos avanzó alrededor de 1%.
El dólar fue un actor de reparto en el mercado. Se hicieron pocas operaciones y la divisa no tuvo cambios en el precio. El Banco Central no intervino y las reservas quedaron en u$s 43.052 millones.
Dólar
El dólar abrió en el Forex-MAE a $ 3,1360 a las 10 de la mañana y terminó a ese precio a las 15.00. En las casas de cambio siguió a $ 3,17 para la venta, aunque algunas pizarras lo exhiben a $ 3,16. Para hoy quedó muy equilibrado porque las órdenes de compra que entraron después de hora igualan a las de venta.
El INDEC es el más grande problema de los bonos. La quita compulsiva de deuda que hace el gobierno al no medir la inflación real puede terminar en graves juicios contra el Estado y que la Argentina siga sin crédito.
No se entiende el negocio del gobierno de ahorrar a través de este fraude el pago de una deuda que vence dentro de 30 años y quedarse sin crédito y sin confianza hoy. Es un canje desfavorable a todas luces, salvo que hasta las elecciones quiera hacer creer que la Argentina es un país sin inflación.
Este tema, que según los funcionarios preocupa a pocos, ha convertido al mercado de bonos en una plaza puramente especulativa y ha obligado a que los ahorristas lo abandonen. Al principio, los pequeños y medianos ahorristas fueron a comprar dólares, lo que obligó a que los bancos aumentaran las tasas de interés que pagan por plazo fijo para retenerlos. Con las tasas en alza, el consumo, que es la bandera del plan económico del gobierno, corre el riesgo de caer y un porcentaje de los créditos personales puede padecer moras e incobrabilidad. Los consumidores son los que están pagando el manejo de los índices del INDEC.
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