8 de octubre 2004 - 00:00

Fuerte puja por el Nobel de Economía

Los investigadores sobre temas macroeconómicos -como las fluctuaciones del ciclo empresarial y las teorías de crecimiento- están en un lugar de privilegio en la lista de favoritos para el Premio Nobel de Economía 2004, que será concedido el lunes, según señalan los expertos en economía.

Uno de los nombres que se destaca como posible ganador del premio de 10 millones de coronas (1,36 millón de dólares), que será anunciado a través del Banco de Suecia, es el estadounidense Edward Prescott, profesor de la Universidad de Arizona y asesor senior del Banco de la Reserva Federal de Minneápolis.

Prescott argumenta que los ciclos empresariales no responden a los cambios en las tasas de interés o en las políticas, sino a las transformaciones tecnológicas, una teoría a la que todavía algunos se oponen. Asimismo, diseñó un modelo que vincula diferentes actores para mostrar la forma en la que un área como el mercado laboral responde a los cambios en otra, como los impuestos.

En un campo dominado otra vez por los estadounidenses, Prescott se ubica en primer lugar en el sitio alemán www.nobelpreisboerse.de/info.aspx, que permite un comercio virtual en «acciones» de candidatos, así como en una clasificación informal de la Universidad Princeton, con sede en Estados Unidos
. «Algunas personas tienen la estampilla del Premio Nobel en la frente y él es seguramente uno de ellos», dijo Harald Uhlig, de la Universidad Humboldt, en Alemania.

«Existen muchas teorías ahora, pero él sentó las reglas y cambió la macroeconomía para siempre -dijo Uhlig-. Es muy importante para las autoridades que determinan las políticas. Se puede intentar un experimento de políticas en una computadora y ver lo que sucedería. Una situación que ahora está encontrando su espacio como una herramienta de políticas en los bancos centrales, como el caso del Banco Central Europeo», señaló.

• Robert Barro

Bien posicionado en la bolsa de Internet y en la lista de Princeton está también Robert Barro, de la Universidad de Harvard, quien ha estudiado las razones por las que los países crecen a tasas diferentes. Encontró que la educación y la salud son cruciales y que los estados menos desarrollados, como las naciones que se están uniendo a la Unión Europea, requieren de tiempo para alcanzar a las más ricas.

«Cuando sucedió la reunificación de Alemania (en 1990), Barro escribió un artículo diciendo que la brecha económica entre las regiones se cierra a una tasa de sólo 2 por ciento por año, así que se requeriría tan sólo de una generación para cerrar la mitad de la brecha entre el este y el oeste de Alemania -dijo Uhlig-. Ahora sabemos que tenía razón.»

El trabajo independiente de Prescott y Barro sobre el papel de la reputación de los bancos centrales y su libertad de la influencia política fue utilizado para establecer el Banco Central Europeo. Barro también es conocido por una tesis polémica de que no importa si un gobierno financia mayores gastos a través de un mayor endeudamiento o impuestos más altos, porque la gente anticipará impuestos superiores en el futuro si el gobierno elige elevar el déficit y reducir su consumo en consecuencia.

Otros apuestan -y tampoco debe descartarse- por Paul Krugman, de Princeton, y Elhanan Helpman, de Harvard, por su trabajo sobre la competencia imperfecta en el comercio internacional
. Su teoría explica la razón por la que -por ejemplo- los subsidios del gobierno para algunos fabricantes de aviones tienen sentido desde el punto de vista del consumidor en la medida en que ayudan a combatir los monopolios.

Eugene Fama, de la Universidad de Chicago, se ubica también con buen puntaje de adhesiones como el inventor de la ahora ampliamente utilizada proporción de libros sobre valores en el análisis del precio de la acción de una compañía
.

Como nombres importantes para ganar el lauro también se incluyen Oliver Williamson, de Berkeley, y Briton Oliver Hart, quien da clases en Harvard, por la teoría del contrato, que explicó los motivos por los que la gente se organiza en compañías para algunos empleos y en mercados para otros. También sentó las bases para reglas sobre dirección corporativa relacionadas con la remuneración a la gerencia, como las opciones de acciones, al subrayar la importancia de los incentivos para que la gente haga un buen trabajo.

El premio de economía no estuvo dentro los premios originales, que fueron otorgados a química, física, literatura, medicina y paz y financiados por Alfred Nobel, inventor de la dinamita, en su testamento en 1895. Fue instituido por el Banco Central de Suecia en 1968 y la primera vez que se concedió fue al año siguiente. Más de dos tercios de los 53 ganadores han sido estadounidenses y un tercio de ellos provenientes de sólo tres universidades de Estados Unidos: Chicago, Berkeley y Harvard.

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