Economía rechazará la opción de tomar a cuenta del pago de impuestos el aumento salarial de 130 pesos que el gobierno quiere impulsar desde enero de 2003, con lo cual los representantes de los empresarios de la construcción, el comercio y la sanidad no avalarían la medida. Ante la falta de consenso, la medida saldría por decreto.
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Se aleja así la posibilidad de que el próximo lunes, cuando terminen las negociaciones dentro de la Mesa de Trabajo Decente, que impulsa la cartera laboral de Graciela Camaño, la medida se anuncie como un acuerdo entre empresarios y sindicalistas.
Ayer, dos sectores que representan a los comerciantes rechazaron abiertamente la posibilidad de implementar el aumento. La Cámara Argentina de Comercio (CAC) lanzó un comunicado reiterando que esta entidad «no convalidó el aumento de 100 pesos no remunerativos, ni lo hará respecto de su eventual prórroga para el sector privado, en tanto no sea tomado como crédito fiscal, descartando además un incremento posterior». La cámara que dirige Jorge Di Fiori aseguró por esta vía que «el sector comercial no está en condiciones de asumir un nuevo costo, dados los alcances de la crisis económica que afecta a las empresas, la constante caída de las ventas y los efectos negativos de más de 40 meses de recesión».
Ayer, también la Coordina-dora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) rechazó la posibilidad de absorber el costo de los $ 100 «y mucho menos si son $ 30 más por empleado», según las declaraciones de una fuente de la entidad a este diario. Reiteraron, además, que la única alternativa es, al igual que lo reclamado por la CAC, que se permita tomar el aumento a cuenta del pago de impuestos nacionales, como IVA o Ganancias. En sintonía con este reclamo, se sumaron las cámaras que agrupan a la construcción y al sector de la sanidad.
• Rechazo
Sin embargo, ayer el Ministerio de Economía tomó la decisión de no avalar esta alternativa y rechazar la posibilidad de tomar el aumento a cuenta de impuestos. Los argumentos para el rechazo, preparados por la Secretaría de Hacienda de Jorge Sarghini, son tres. En primer lugar, el propio Lavagna había señalado la semana pasada durante su presentación en la reunión anual de la UIA que no habría beneficios impositivos sectoriales y que cualquier mejora tributaria será para toda la sociedad. Además, Lavagna argumenta que permitir la alternativa de tomar a cuenta de IVA o Ganancias el aumento salarial sería volver a los fallidos planes de competitividad de los días de Domingo Cavallo con Fernando de la Rúa.
Otro argumento de Economía se vincula al Poder Legislativo y las provincias. La posibilidad de tomar a cuenta del pago de impuestos el aumento salarial para el sector privado debería ser aprobada por el Congreso. Como el Poder Legislativo está ya sesionando en extraordinarias y el gobierno no incluyó el proyecto en el envío de leyes de hace 15 días, es imposible que el Legislativo avale la alternativa.
Por otra parte, el Congreso no avalaría la reducción de los ingresos mensuales que reciben las provincias por la coparticipación federal, que se forman a partir de IVA y Ganancias, entre otros tributos.