Para el presidente de Toyota, los cambios en Ganancias no resuelven problema de fondo

Economía

Daniel Herrero aseguró que mantienen el objetivo de lograr récord de producción en 2021, pese a la situación sanitaria. Los operarios de la terminal rechazaron, en varias oportunidades, hacer horas extras por la quita impositiva.

Mientras la segunda ola de coronavirus avanza en el país y se siente su impacto ya en el sector industrial, lo que obligó Toyota a suspender el segundo turno de fabricación, la automotriz define medidas para mantener el objetivo de producción de superar las 140.000 unidades en 12 meses. La estrategia sería compensar la menor actividad en la semana con el funcionamiento de la línea de montaje el próximo sábado y el siguiente. También, si la situación sanitaria lo obliga, no se descarta que se mantenga la fabricación en el período de vacaciones de invierno. El problema que enfrenta esta automotriz, como otras competidoras, es la resistencia de los trabajadores a realizar horas extras, como adelantó Ámbito, por la quita de ese ingreso adicional en concepto de Impuesto a las Ganancias. Esto llevó a la terminal a cancelar, en los últimos meses, la programación de trabajo que tenía los fines de semana. En diálogo con Ámbito, el presidente de Toyota, Daniel Herrero, analizó este problema impositivo y el impacto de la situación sanitaria en la terminal.

Periodista: La suspensión del segundo turno de producción por el covid, justo cuando estaban llevando al máximo la actividad en la planta, causó impacto.

Daniel Herrero: Nosotros hacemos PCR en la planta. Los casos positivos aumentaron y, en el promedio, nos da que por contacto estrecho, con mucho, llegan a ser el 5%. Es decir, el problema lo tenemos afuera. Se suma el agravante de que la edad promedio del personal, en Zárate, es de 25 años, una edad donde es difícil decirle que no socialicen durante dos años.

P.: Justo acababan de subir al máximo la producción.

D.H.: Decimos priorizar la salud y concentrar la actividad en un turno, con acuerdo con el sindicato, y tener la posibilidad de rotación de gente. No resignamos los planes de producción del año. Queremos batir el récord este año. Hay compromisos asumidos, tanto internos como de exportación, que los tenemos que cumplir. De hecho, incorporamos 400 personas más, por la pandemia, porque sabíamos que los contagios íbamos a venir. Por eso, vamos a un esquema de producir los sábados

P.: En principio, la suspensión del turno tarde era por esta semana. ¿Sigue?

D.H.: La semana que viene vamos a seguir en un turno. Hoy, entre contagios y contactos estrechos, tenemos unas 900 personas fuera de la planta, sobre unos 6.500 empleados totales. Entendemos que los que están contagiados, en quince días van estar de vuelta. Los contactos estrechos, en 48 horas, se volverán a testear e, imagino, que en algún día de la semana que viene vamos a estar otra vez en condiciones de planificar el segundo turno.

P.: Si no se agrava la situación.

D.H.: El promedio diario de la semana pasada estaba por arriba de 40 casos positivos. Esta semana, estamos en 25. La semana pasada tuvimos más gente contagiada que recuperada y, esta semana, empezamos a dar vuelta la curva. Es alentador. Estamos en una situación que genera una incertidumbre que es imposible controlar. Tenemos que convivir de la manera más segura.

P.: ¿Cómo van a hacer para convencer a la gente para que haga horas extras los sábados? Tuvieron varias veces que levantar la producción por no llegar a cubrir el personal necesario porque rechazaban la quita que sufren por Impuesto a las Ganancias. ¿Se solucionó el problema?

D.H.: Sigue siendo un tema difícil. Es entendible, desde el punto de vista técnico, que uno paga ganancia cuando gana más pero hay que entender, a los chicos de la planta, que ven que un trabajador de la industria automotriz nunca pagó Ganancias y no quieren pagar. Piensan que esa plata que le sacan por el impuesto la quieren poner en ladrillos para su casa o contratar a un pintor o lo que sea. Lo hemos planteado, lo hablamos. La gente entiende que tenemos que cumplir con nuestros compromisos

P.: ¿Cuánto significa para Toyota perder un día de producción porque los operarios no quieren hacer horas extras por Ganancias?

D.H.: Trabajar un sábado representa unos u$s15 millones en exportaciones y un cheque a los proveedores locales en concepto de IVA del orden de $200 millones. La contribución es grande.

P.: ¿Por qué el problema se desató en los últimos tiempos ahora?

D.H.: Si uno mira la evolución de cómo le fue afectando Ganancias a un trabajador en relación de dependencia, creo que no se ha hecho de forma ordenada. Un operario de SMATA, hace 20 años, no pagaba Ganancias y hoy sí. Si a cualquier impuesto se le deja el piso fijo y la empresa, con esfuerzo, le da aumentos salariales a los empleados equivalentes a la inflación, para mantener el poder de compra, se llega a esto. Si el mínimo queda fijo, Ganancias le saca ese poder de compra que la empresa le está dando.

P.: ¿Se soluciona con el cambio que se introdujo a la ley?

D.H.: Como está hasta ahora, el impacto es muy poquito. El problema de fondo no está resuelto.

P.: ¿Hay muchos países donde, desde el Gobierno, se quiera imponer que las empresas produzcan al máximo de su capacidad?

D.H.: (Risas) Nosotros estamos trabajando a full y todas las terminales tienen listas de espera (más risas). Este pedido no se aplica a la industria automotriz. Cuanto más se pueda producir, más se baja el punto de equilibrio y se absorben los costos fijos. No es una industria para producir menos. En el caso de Toyota, si todos los planetas estuvieran alineados, podríamos vender 170.000 unidades. Tenemos demanda para eso. Hoy la capacidad máxima de la planta está en 140.000. Si la demanda siguiese así, tenemos que pensar una expansión. Ampliando se podría llegar a 200.000. Este año, estamos invirtiendo unos u$s110 millones que están pensadas en esa dirección.

P.: ¿Qué le diría a un cliente que tiene que esperar ocho meses para comprar una Hilux o una SW4?

D.H.: Primero, le tengo que agradecer muchísimo por esa fidelidad pero sería ridículo arriesgarnos todos, en estos momentos, para aumentar la producción. Por eso, le pido disculpas. Lo invito a tomar un café, en la medida en que se pueda, para que esté seguro que va a tener esa Hilux o la SW4 y que lo voy a cuidar de por vida.

Entrevista de Horacio Alonso

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