Glifosato para Lavagna
-
Cuánto salen las pavas eléctricas: precios, opciones y diferencias con hervidores
-
Más que un descuido: los 3 errores fatales que te hacen perder dólares sin que te des cuenta
Lo cierto es que hasta el jueves 9 a las 5 de la tarde, todos los involucrados creían que Monsanto había ganado la partida. El expediente estaba sobre el escritorio de Lavagna.
El argumento de que Ecolatina había llevado adelante el trámite no fue nunca utilizado públicamente por la Embajada ni por las entidades que reclamaban por los chinos. Pero en el expediente se denunciaba una posible incompatibilidad. Ese era un motivo para que el ministro terminara excusándose de definir el tema que involucra un comercio anual de u$s 325 millones.
Ese jueves a la tarde en Casa de Gobierno se realizó un acto en el Salón Blanco de Casa de Gobierno donde cooperativistas se encontraron con el presidente Néstor Kirchner, quien se habría enterado de esta cuestión. Esa misma noche el tema pasó a José Pampuro, quien reclamó el expediente a Economía. Pero tampoco Pampuro quiso darle la razón a la empresa. Desde el Ministerio de Economía alguien se comunicó con Monsanto diciendo: «Tendrían que hablar con Alberto Fernández porque la aprobación del trámite se complicó mucho».
Nadie dice en el gobierno que las dificultades pasen por enfrentamientos internos, es decir, que la aparición de Ecolatina fuera contraproducente para los funcionarios más ligados a Kirchner. Más bien se aduce, como razón o como coartada, que hubo declaraciones del nuevo presidente de Monsanto que cayeron mal en el seno del gobierno y que eso podría haber demorado el trámite. En efecto, Jorge Ghergo, flamante titular de la filial argentina de la compañía, declaró ante el diario «La Nación» que en el país no hay toda la confianza necesaria para que se decidan nuevas inversiones.
Durante la mañana siguiente todas las fojas saltaron al Departamento Jurídico de Presidencia de la Nación, pero esa misma tarde el «Expediente Glifosato» volvía a la Secretaría de Industria, donde un memo firmado por José Dumont manifestaba al Departamento Jurídico de Economía que se debía dictaminar el 16 y publicar en el Boletín oficial el 18, ya que, «fuera de ese término la OMC considera que se pierde toda investigación». Ese mismo viernes 10, Lavagna se excusó y derivó el expediente a Casa de Gobierno. De allí pasó de nuevo a Jurídicos y, después, a Industria.
El expediente Glifosato comenzó a rebotar, pasó varias veces por el despacho de Lavagna -ayer a la mañana estaba allí- pero durante la tarde dormía en Jurídicos de Industria. Ya se lo saben de memoria, pero nadie firma. Los técnicos dicen que los plazos están vencidos. Igual, en la primera hoja del expediente consta un proyecto de resolución que, con alguna decisión, deberá ser publicado en el Boletín oficial.




Dejá tu comentario