Gobierno apura desembolsos para sostener empresas

Economía

La segunda ola llegó antes de lo que las autoridades proyectaban. En la cúpula del Gobierno esperaban que el alza de contagios que ya se venía percibiendo en otros países de la región tenga un impacto fuerte en la Argentina a mediados del mes de mayo. El rebrote anticipado obligó a adoptar restricciones a la actividad económica que no estaban dentro de los planes. En este contexto, el Ejecutivo promueve una serie de instrumentos para sostener a los sectores afectados mediante subsidios directos y créditos blandos.

Meses atrás, ante la consulta de Ámbito, distintos integrantes del Gabinete económico rechazaban por completo la posibilidad de que se establezcan nuevas restricciones con impacto en la economía. El escenario cambió. La aceleración de contagios llegó antes de lo previsto y chocó con la ocupación de camas de terapia intensiva por cirugías programadas y Alberto Fernández tuvo que tomar la decisión comunicada la semana pasada.

En paralelo a las medidas sanitarias el Gobierno decidió ampliar la asistencia a los sectores afectados. Como adelantó Ámbito, se flexibilizó el acceso al Repro II que estará dirigido ahora a las empresas cuya facturación real cayó un 20% en comparación al mismo mes del año 2019. Con las nuevas restricciones, se espera que gran parte de las firmas vinculadas a la gastronomía, el turismo y la hotelería puedan contar con el apoyo del Estado para hacerse cargo de parte de la nómina salarial.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Trabajo que conduce Claudio Moroni anunció que se aumentaría el tope de desembolsos por cada trabajador. El apoyo a los rubros considerados críticos subió un 50%. Pasó de $12.000 por cada empleado a $18.000. “Sabemos que hay sectores que vienen muy golpeados y los vamos a seguir apoyando”, dijo el ministro Matías Kulfas.

Fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo adelantaron a Ámbito que lanzarán créditos blandos para que los comercios, principalmente gastronómicos pero también de otras ramas, puedan acceder a financiamiento para reconvertir sus negocios a esta nueva etapa de la pandemia.

“Queremos que durante el invierno se pueda seguir trabajando pero con todos los cuidados que el coronavirus requiere”, señalaron desde la cartera que conduce Kulfas. De acuerdo a lo que detallaron a este medio, la herramienta estará enfocada en la adquisición de calefactores, equipos de oxigenación, refacciones y mobiliario para ampliar y mejorar la calidad del servicio al aire libre.

Según confirman fuentes del Gobierno, el objetivo es que las restricciones anunciadas no se extiendan más allá del 30 de abril. La única variable que podría llevar a renovarlas por fuera de lo que marca el decreto presidencial es una saturación en la ocupación de camas de terapia intensiva. Es por eso, explican, que el despliegue de medidas fue inmediato y ultra focalizado.

Como apoyo a los sectores más vulnerables, la titular del ANSES, Fernanda Raverta, confirmó el pago de un bono de $ 15.000 destinado a quienes cobran asignaciones por hijo y embarazo y monotributistas de las categorías A y B. Según estimó la funcionaria, la medida alcanzaría aproximadamente 930.000 personas que residen en el AMBA. Por lo que se calcula que el Estado desembolsará a partir de la semana que viene unos $14.000 millones que también jugarán un rol fundamental a la hora de intentar sostener el consumo.

Desde Economía explican que, más allá de que en el presupuesto no se contemplaba un paquete de asistencia, el Gobierno cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a esta contingencia. “Podemos hacerlo gracias al desempeño positivo de la recaudación. Hay una marcha fiscal satisfactoria”, dicen desde la cartera que conduce Martín Guzmán.

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