25 de abril 2005 - 00:00

Gobierno eligió dólar alto. Arriesga precios

El Banco Central compró 48,5 millones de dólares el viernes, y el Nación acompañó con otros 30 millones. Sólo así pudieron sostener la divisa por encima de los $ 2,90, un nivel estipulado como piso por el equipo económico que quiere un dólar competitivo. Fuentes del BCRA aseguran que se continuará con esta política. El riesgo es que, al inyectarse más pesos al mercado para estas compras, se impulse más inflación en los próximos meses. Por lo pronto, abril dará un respiro, ya que el índice se ubicaría en alrededor de 0,8 por ciento, casi la mitad del 1,5 por ciento de marzo. Pero algunas entidades privadas aseguran que el año finalizará con un aumento de precios de 11 por ciento. En el BCRA descartan impactos inflacionarios por su mayor intervención ya que la absorción de pesos también marcha a buen ritmo. Y aseguran que la compra de divisas no tiene como objetivo sostener el dólar, sino aumentar reservas para pagar los vencimientos al FMI.

Martín Redrado
Martín Redrado
El Banco Central salió a defender el incremento de compra de dólares de las últimas semanas, que tuvo como pico máximo la adquisición de u$s 48,5 millones el viernes. «Los pesos que emitimos para comprar dólares para estas adquisiciones ya fueron absorbidos, no hay que temer ningún impacto inflacionario», explicaron ayer altas fuentes de la autoridad monetaria a este diario.

En la entidad monetaria hubo caras de alivio en los últimos días por las estimaciones de inflación de abril. Según los últimos datos, el índice se ubicará en niveles más cercanos a 0,7% o 0,8%, casi la mitad de 1,5% registrado en marzo.

Luego de un mes casi ausente del mercado cambiario, el Central reapareció con fuerza este mes. Su participación y la ya habitual del Banco Nación fueron clave para sostener el dólar por encima de los $ 2,90, el piso que comprometió informalmente el gobierno. «Desde el 11 de abril las compras del BCRA promedian u$s 28 millonesal día, multiplicándose por cuatro la intervención promedio del mes pasado», aseguró un informe del Banco Río.

Pero desde el BCRA dieron sus argumentos: «En lo que va de 2005 compramos 29% menos de dólares que el año pasado y 42% menos que el Ministerio de Economía, vía Banco Nación». No obstante, el Río es pesimista respecto de la evolución de la inflación. «Sostenemos nuestro pronóstico de 11% para 2005», concluyó su informe.

En cuanto a la mayor participación en el mercado cambiario, en el Central aseguran que no pasa por sostener al dólar. «La intervención se centra exclusivamente en la necesidad de acumular reservas en función de los pagos próximos a ser realizados a los organismos internacionales».

• Sin peligro

Si bien hubo una fuerte expansión de pesos vía adquisición de dólares, en la institución que preside Martín Redrado aseguran que no hay peligro porque se absorbió base monetaria en el mismo período. Esto fue posible a través de la emisión de Lebac y también por el aumento de los pases pasivos, es decir el dinero que las entidades mantienen ocioso y se lo prestan al Central a una tasa de 3,25% anual (la semana pasada fue el Nación quien incrementó en $ 500 millones sus tenencias de pesos en el BCRA).

Otro de los aspectos que observan en el mercado con preocupación, y por lo cual vaticinan un mayor incremento de la inflación que 8% del programa monetario, es el incremento del dinero circulante, que creció 22% en 12 meses, contra un aumento de la actividad económica cercana a 8%.
Redrado reconoce que el crecimiento del dinero en poder del público es una cuestión preocupante, pero resalta tres situaciones que deberían reducir la cantidad de dinero en poder del público:

Un aumento mayor de las tasas de interés que los bancos pagan por los depósitos. Si bien están subiendo ante los incrementos del BCRA en captar pases y Lebac, todavía es un movimiento tímido, con lo cual el público no se ve tentado a incrementar sus colocaciones en el sistema financiero.

Reducción gradual hasta la eliminación del impuesto al cheque. Según sostienen en el BCRA, este gravamen distorsivo aleja al público de los bancos. Ya se dio un paso importante el año pasado al eliminar dicho impuesto de los traspasos de cuentas de un mismo cliente (por ejemplo, de cuenta corriente a plazo fijo). Pero ante un escenario de aún muy bajas tasas de interés, el impuesto de 1,2% desincentiva las colocaciones.

• La política fiscal debería jugar un papel contractivo en este segundo trimestre. Se descuenta que se dará la misma situación que el año pasado, cuando los pagos de Ganancias y Bienes Personales llevaron a un récord de recaudación, restando dinero del público que terminó en las arcas del Estado.

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