Gobierno gasta superávit en aumentar sueldos públicos

Economía

El gobierno concedió ayer el aumento a los empleados públicos. Darán $ 150 a los estatales que tienen ingresos mensuales menores a $ 1.000. Para las jubilaciones mínimas habrá subas escalonadas. Son $ 547 millones de costo fiscal para lo que resta del año. Es un nuevo desafío al FMI -siempre se opuso a los aumentos a estatales- a diez días de la llegada de una misión técnica que revisará el cumplimiento del acuerdo. Perdió Roberto Lavagna la pulseada en el gobierno. El ministro se venía resistiendo a esta medida señalando que «no hay recursos disponibles». Se le complica más al ministro la negociación con acreedores, a sólo 30 días de concretar la propuesta para salir del default. No es coherente pretender que acepten una quita de 75% de la deuda y al mismo tiempo subir el gasto público. Tampoco caerá bien la medida en el FMI, que nunca incluyó esa posibilidad con vistas a un nuevo acuerdo con la Argentina. Se vuelve a cometer el error histórico en el país de desaprovechar un buen momento fiscal con supáravit récord sólo para aumentar el gasto. Pero pesó más la amenaza de un paro general de los empleados públicos que el gobierno frenó con los aumentos.

El gobierno nacional anunció ayer el primer incremento salarial para estatales y el cuarto para los jubilados desde la salida de la convertibilidad. En el caso de los trabajadores del Estado, se dispuso un aumento de 150 pesos a partir de junio para quienes cobran menos de $ 1.000 mensuales.

En el caso de las jubilaciones, habrá un aumento escalonado para el haber mínimo. Pasará en junio de $ 240 a $ 260 mensuales y en setiembre se incrementará un nuevo escalón para llevarlo hasta $ 280. La medida beneficia a 1.910.000 jubilados que hoy ganan por debajo de este nivel, mientras que los trabajadores estatales que recibirán el beneficio ascienden a 105.000.

El costo total de la medida para los siete meses restantes del año (junio a diciembre) asciende a $ 547 millones, de los cuales $ 442 millones van a jubilados y los restantes $ 105 millones para el sector estatal.

• Alcance

El incremento para los trabajadores del Estado abarca también a las fuerzas de seguridad y a las Fuerzas Armadas. Será «no remunerativo», con lo cual no se computará para el pago del aguinaldo, vacaciones o futura jubilación.

Los anuncios y detalles se dieron en una conferencia de prensa que compartieron en Casa de Gobierno el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, y los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Trabajo, Carlos Tomada.

La medida más sorpresiva fue el aumento a trabajadores estatales. Se impuso, finalmente, la postura de Fernández, que quería un incremento para los empleados de menores ingresos, tal como informó hace dos semanas
Ambito Financiero. Dejó en offside, en cambio, a Lavagna, que había desmentido la posibilidad de darles algún tipo de incremento a estatales. El titular de Economía se ocupó ayer en aclarar que siempre negó la posibilidad de «aumentos generalizados», pero que nunca negó la posibilidad de avanzar con retoques selectivos. «Usamos el bisturí y no el hacha», graficó. «El aumento promedio para estatales oscilará en 23 por ciento. El personal que cobra menos de 750 y que hoy percibe un salario promedio de 609 pesos recibirá desde el 1 de junio 759 pesos, que supone un aumento de 150 pesos con un techo de 1.000», precisó Fernández.

En ese sentido, indicó que hasta «los 850 pesos todos percibirán 150 más y, de 850 en adelante, una suma adicional que permitirá alcanzar el techo de 1.000», aseguró.

«Se están atendiendo las posiciones más retrasadas en términos salariales y el reclamo de los gremios principales, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN)»,
agregó el jefe de Gabinete.

Justamente, el secretario general de ATE,
Pablo Micheli, anunció la suspensión del nuevo paro de estatales que había sido programado para el 12 de mayo. «El anuncio no nos cayó por sorpresa, porque habíamos estado en contacto con el gobierno en las últimas horas», explicó.

La justificación de Fernández al aumento es que desde hace 13 años no había ningún tipo de reajuste en los sueldos estatales y, de acuerdo con sus cálculos, se conseguirá que
«el salario público nacional será coincidente con el promedio del haber de la actividad privada».

Según Lavagna, la medida obedece a «una situación fiscal sólida» y dijo que al regreso del presidente Néstor Kirchner de su gira de tres días por los Estados Unidos «seguramente» se presentará «un cuadro general con las mejoras de la recaudación impositiva y las asignaciones realizadas en cada rubro».

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