Gobierno intenta hoy un acuerdo con la SEPI para volver a vender Aerolíneas
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La gestión con Ricardo Cirielli, el titular del gremio de los técnicos, la concretó el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, a partir del lunes, cuando logró sentar al dirigente sindical, por primera vez en un mes, con el gobierno y los representantes de los otros gremios que aceptaron, en términos generales hasta ahora, la propuesta de racionalización laboral de la SEPI.
Finalmente, ayer a la mañana, cuando ya Bastos estaba viajando a Madrid, Cirielli le presentó a Colombo una propuesta que el gobierno cree que podría ser aceptada por la SEPI, si es que tiene realmente la decisión de no llevar a la quiebra a Aerolíneas.
El ofrecimiento sindical consiste en formar una comisión de trabajo para analizar las condiciones laborales que podría estar integrada por tres personas, una de APTA, otra de Aerolíneas y un tercero independiente, experto en el sector aerocomercial.
Pero el gremio de los técnicos aspira a tener algunas garantías antes de sentarse en esa comisión, entre ellas, garantías de ambos gobiernos de estabilidad empresaria, estabilidad laboral para los técnicos, que se mida el área técnica como una unidad productiva, eliminando burocracias para mejorar la productividad, y el compromiso de que todos los aviones de Aerolíneas y Austral se reparen en talleres locales.
Hay quienes creen que con estos movimientos el gobierno prepara a Aerolíneas para volverla a licitar cuando se retiren los españoles o adjudicarla al empresario Eduardo Eurnekian ya saneada, aunque esta última alternativa empezó a merecer fuertes reparos por parte de algunos funcionarios. Ayer, en diversas declaraciones públicas, fue anticipándose lo que terminaría conociéndose a última hora de la tarde. El presidente Fernando de la Rúa afirmó que Aerolíneas «va a continuar en operaciones».
Dijo: «Todos queremos nuestra línea de bandera» y destacó que la empresa «va a continuar y lo importante es llegar a una solución y que se resuelva si la sigue operando la SEPI o si se transfiere a otro inversionista». También indicó que el gobierno «tratará de ayudar» para que Aerolíneas no quiebre con la gestión que realizará Bastos a partir de hoy.
De la Rúa reiteró: «A aquellos que insinúan que el gobierno se hará cargo de la empresa y pagará los platos rotos, les digo que es imposible, porque el Estado no tiene la plata para capitalizarla», y también aseguró que «las expresiones antiespa-ñolas no sirven, no tienen sentido».
Por su parte, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, afirmó que «la política del gobierno (para solucionar la crisis) desde un primer momento fue generar una mesa de negociación con parámetros racionales, tanto desde la SEPI como desde los gremios». Agregó que, en ese sentido, está orientado el viaje de Bastos y también que, «si es necesario», él mismo viajará a España para negociar.
Colombo también subrayó la importancia de «reiniciar una negociación madura entre el sector sindical y la empresa para buscar una reprivatización razonable o para que cualquier proceso de ajuste sea lo menos doloroso posible».
El funcionario también indicó que «la situación es complicada y requiere una amplia comprensión de la parte sindical y la parte empresarial, en el marco de un mercado internacional y local también complicado, a raíz de la situación que atraviesan las empresas del sector».
Por su parte, Cirielli afirmó que «el país no puede dejar de contar con Aerolíneas Argentinas, porque es parte del patrimonio nacional» y dijo que la empresa «es una embajadora más y no sé si no es la mejor que tiene el país». También afirmó, anticipando lo que después ocurriría: «Parece que el gobierno se está metiendo en serio en la búsqueda de soluciones».



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