Ante la crisis financiera global, el Gobierno estudia una serie de medidas para evitar que la actividad productiva local y el empleo se vean afectados.
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Dentro del paquete que analiza la presidente Cristina Kirchner junto a su equipo de ministros, se prevé proteger la producción local limitando las intensivas importaciones de productos chinos, taiwaneses y norteamericanos.
Esa medida permitiría resguardar el nivel de comercialización de las empresas e industrias que operan en el país, logrando que la rentabilidad de las compañías no sufra modificaciones negativas, para que los puestos de trabajo estén asegurados.
Una eventual invasión de bienes de consumo provenientes del exterior afectaría sobremanera las ventas de las compañías provocándoles un debilitamiento en sus finanzas y obligándolas a despedir empleados.
Por estos días, una de las principales preocupaciones en la Casa Rosada es resguardar los puestos de trabajo contra cualquier impacto que la crisis internacional produzca en el país.
Si bien en una primera etapa las medidas serían parte de una política económica interior, fuentes del Gobierno dijeron a la prensa que el objetivo es extender las prevenciones a todo el Mercosur, para fortalecer la región.
Debido a la crisis que afecta principalmente a Estados Unidos y a los países de la Unión Europea, esos mercados redujeron drásticamente sus niveles de importación por lo que ahora China, Malasia, Corea y Taiwan buscan colocar sus productos en otros mercados.
El paquete oficial anticrisis tiene como columna vertebral la decisión de dejar flotar al dólar, lo cual fue adelantado por Cristina Kirchner el jueves pasado, cuando en un acto en la localidad de Moreno defendió "la flotación administrada" del tipo de cambio.
Los productos que serán controlados para su importación son celulares, bienes informáticos o alimentos; y también las que podrían afectar a sectores nacionales considerados sensibles, como calzado, textiles, indumentaria y electrodomésticos.
Además, se modificará el sistema antidumping y de salvaguardas, la herramienta con la que el Gobierno penaliza a los productos que vienen del exterior y que dañan a los empresarios locales, si éstos logran demostrar que hay competencia desleal.
Asimismo, se acortarán los tiempos de evaluación de las denuncias y los requisitos para presentarlas, y ya se habrían detectado embarques de zapatillas a 0,50 centavos de dólar y cochecitos para bebés por apenas 3 dólares, que se intentaron ingresar al país.
A su vez, los países del Mercosur subirían los aranceles externos para encarecer los bienes de consumo provenientes de otras regiones.
Quienes asesoran a la presidenta en estos temas son el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el canciller Jorge Taiana, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el titular del Banco Central, Martín Redrado y el titular de Economía, Carlos Fernández.
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