Mercedes Marcó del Pont, Nouriel Roubini, y Débora Giorgi.
La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, se sumó a las críticas de la ministra de Industria, Débora Giorgi, contra el economista turco, Nouriel Roubini, quien, en el marco de una conferencia que dio en el país frente a 200 empresarios, había asegurado que "el crecimiento de la economía argentina es consecuencia de la holgada política fiscal y monetaria. Pero esta política de dinero y crédito fácil se deteriorará con el tiempo".
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Frente a los dichos de Roubini, la titular de BCRA salió al cruce y aseguró que "algunas ideas que expuso demuestran cierto desconocimiento del comportamiento de las variables de la economía argentina".
Antes, Débora Giorgi había criticado las expresiones del economista al afirmar que las mismas son a partir de "una lectura superficial de la realidad económica y política argentina". "Propone desde lo ideológico la receta del ajuste, la misma que llevó a millones de argentinos al desempleo y la desesperanza", agregó la funcionaria.
Sobre la trayectoria del tipo de cambio, Marcó del Pont consideró: "La evaluación debe realizarse en el marco de lo que se ha observado en la región durante la crisis de los últimos dos años, seguida por el fuerte ingreso de capitales en las economías emergentes y el aumento notable del precio de los commodities. En este escenario, la Argentina logró sostener la paridad nominal de su moneda mientras que en la mayor parte de la región hubo fuerte apreciación".
"Cuando se habla de la inflación -agregó la presidenta del Central- parece haber cierto desconocimiento sobre la evolución de dos causas claves en la explicación de la historia de las aceleraciones inflacionarias en la Argentina, que son los desequilibrios fiscales y las crisis cambiarias. En este sentido, y aun luego de las políticas anticíclicas que se utilizaron para paliar los efectos de las crisis internacional, los datos acumulados a 12 meses muestran un superávit primario del 2% del PIB, que excluyendo las transferencias de utilidades del BCRA, la cartera de la ANSES y las asignaciones de DEGs, siguen en terreno positivo, mostrando un superávit de casi 1% del PIB. Hoy existen pocos países del mundo con esta solidez fiscal".
"Se habla de que faltan 'condiciones favorables para la inversión', pero recordemos que la relación inversión-producto está en niveles históricamente elevados en contraposición al promedio observado durante la década del '90, en donde -las vueltas de la vida-los gurúes externos e internos nos exhibían como ejemplo de las 'condiciones favorables para un buen clima de negocios'", señaló la titular del BCRA.
Por su parte, la ministra de industria destacó que "el modelo económico que produjo el ciclo de crecimiento más alto y prolongado de la historia argentina, y que sacó al país del infierno, tiene bases sólidas y está basado en criterios prudentes como el superávit fiscal y externo y un tipo de cambio competitivo". Aseguró que "los niveles actuales de crecimiento del 9,1% no son producto de la política fiscal y monetaria laxa, sino de la confianza de los empresarios y consumidores sobre el desempeño futuro de la economía argentina".