Reservas: se asegura el Gobierno u$s1.200 M como puente a marzo

Economía

Las expectativas están puestas en marzo-abril a partir de las liquidaciones del agro para consolidar la la pax cambiaria en un año electoral.

El Gobierno espera aumentar en unos u$s1.200 millones de dólares el volumen de reservas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) contabilizando las performances de diciembre y el actual enero. Luego, febrero será complicado y, en el mejor de los casos, los dólares que ingresen y salgan deberían dar un resultado neutro, pero no debería sorprender una leve contracción. Finalmente, marzo y abril serían los dos mejores meses del semestre, con un casi inevitable factor positivo en los niveles de liquidación sojera, lo que derivaría en una consolidación del poder de fuego del BCRA para el principal objetivo de la política cambiaria. Esto es, que la divisa se actualice de manera gradual y monitoreada por expertos, con un incremento interanual que en 2021 sólo iguale la inflación. Con esto el equipo económico estaría en condiciones de conseguir la principal meta que Alberto Fernández tiene en mente hasta encarar el período de elecciones legislativas: mantener el dólar bajo control. Esto es, con actualizaciones diarias o semanales que no le alteren los nervios devaluadores a los exportadores, pero sin que haya replicas complicadas en el mercado cambiario.

Para el criterio oficial, si el organismo que maneja Miguel Pesce logra sostener el poder de competitividad del dólar en los niveles de cierre de 2020, la economía no tendría problemas para responder el año con un crecimiento sustentable, incluso superior al 5% que proyectó el diseño del Presupuesto nacional que aprobó el Congreso a fines del año pasado. Incluso hay quien dentro del Gabinete aventura un alza mayor, al ritmo de la mejora en los precios internacionales de la soja y la proyección de un cierto control del déficit fiscal por debajo del 4% del PBI.

El Gobierno planifica el mediano plazo cambiario en un período que arrancó en diciembre pasado y que terminaría en abril. En términos futboleros la intención oficial es consolidar en enero la tendencia inaugurada en diciembre de recuperación de divisas, ganando 2 a 0 de local y espera al empate de visitante en febrero. Entre diciembre y este mes las reservas podrían aumentar en algo más de u$s1.200 millones, pasando por primera vez en tres meses (luego de la tormenta de septiembre) a operar en positivo. Una vez que termine enero, comenzará uno de los meses históricamente más complicados del tipo de cambio en todos los ejercicios. Sabe el mercado (y también Pesce, hombre ducho en estos menesteres), que siempre el segundo mes de cada ejercicio es tiempo de demanda de divisas, escasa oferta y operadores de mesas de dinero alterados con ansias de revancha por las pérdidas de fin de 2020. Según el oficialismo, será tiempo de resistencia, pero con armas para pelear y con posibilidades ciertas de llegar bien parado al partido definitorio: el período marzo- abril.

Entre el tercer y cuarto mes del año todo el Gobierno espera la llegada de los dólares de la soja, con un doble valor agregado. El primero y más obvio, el record de cotización del commodity, navegando por arriba de los u$s500 la tonelada, un nivel record para casi una década. Para los cálculos oficiales, esta mejora garantiza un precio lo suficientemente conveniente como para equilibrar las pérdidas competitivas generadas por la aplicación de retenciones. El segundo es más subjetivo. El criterio oficial es que los exportadores sojeros deberían ya analizar que no es intención del Gobierno avanzar en megadevaluaciones, ni que el mercado tenga la fuerza para forzarla. Y que la política cambiaria es actualizar el actual nivel de competitividad del oficial según el alza de la inflación (para el oficialismo 30% según el criterio de Martín Guzmán); pero no salir de esa línea editorial. Se cree que los sojeros (ni sus economistas asesores) no deberían tener argumentos a favor de una eventual devaluación, menos en un año electoral donde el Gobierno muestra cierta fortaleza en el ritmo de recuperación de reservas. Si la interpretación de los dos valores agregados se tomara como incentivos convincentes deberían llegar los dólares sojeros, a más tardar hacia la segunda quincena de marzo. Y fundamentalmente en abril. ¿Cuánto podrían aumentar las reservas en este esquema?. El Gobierno es prudente. Habla de miles de millones de dólares, pero tiene en cuenta que también el período que va de fin del primer trimestre y el inicio del segundo de cada año; es también época de demanda de dólares de parte de la industria. Más si se tiene en cuenta que como se aguarda en el oficialismo, también sea época de proyecciones de crecimientos del PBI más sólidos que lo presupuestado.

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