Marcado por el impacto de la pandemia, el 2020 terminó con una tasa de desocupación del 11%, lo que representó una baja de 0,7 puntos porcentuales con relación al tercer trimestre, pero un aumento de 2,1 p.p. con relación al mismo período del 2019. Así, el desempleo alcanza a 1,4 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos relevados por el INDEC.
Golpeado por la pandemia, el 2020 cerró con una tasa de desempleo del 11%
Representó una baja de 0,7 p.p. frente al tercer trimestre. Aseguran que la recuperación de este año dependerá de la forma en que rebote la actividad.
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En tanto, la tasa de actividad, que mide la población económicamente activa sobre el total de la población, se ubicó en 45%: exhibió una suba de 2,7 p.p en relación al tercer trimestre y una caída de 2,2 p.p. en la comparación interanual. Mientras, la tasa de empleo, que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total, fue del 40,1% y exhibió un incremento de 2,7 p.p. frente al trimestre previo y una caída de 2,9 p.p.
“El nivel de empleo cedió 9,2% interanual en el promedio anual. A su vez, la desocupación promedió 11,5% en 2020. Sin embargo, no solo no tener trabajo hace a una persona desocupada: también debe estar buscando activamente conseguir uno. El hecho que muchas personas que dejaron sus puestos de trabajo durante el año pasado no hayan cumplido el segundo requisito, hace que el salto de la desocupación respecto del 2019 (9,8%) no sea tan relevante considerando el contexto crítico que atravesamos -la mayor caída de la actividad desde 2002-”, señalaron desde Ecolatina.
“El aumento en la cantidad de asalariados sin descuento jubilatorio y trabajadores por cuenta propia, al igual que en el tercer trimestre, explicó casi la totalidad de la suba en la tasa de empleo en la comparación frente al trimestre anterior”, remarcó el INDEC. Al analizar por rama de actividad, el informe destacó que se observó un incremento en la participación de la Construcción y la Industria, que crecieron tanto en términos trimestrales como interanuales.
De cara al futuro, desde Ecolatina señalaron: “Consideramos que la forma en que se recupere la actividad será importante para ver el efecto de la mejora del empleo. De consolidarse la tendencia de los últimos meses -lo cual parece muy probable dada la inminente llegada de la segunda ola-, los bienes continuarán siendo el motor de la recuperación, mientras que muchos servicios continuarán con dificultades para retornar a niveles prepandemia durante 2021”.
Por su parte, desde la firma LCG señalaron que “la reactivación de algunos sectores mano de obra demandantes permitieron recuperar parte del empleo durante los dos últimos trimestres del 2020”: “Para este año, incluso descontando que no habrá una segunda ola que obligue a nuevas restricciones, la recuperación tímida de la actividad (neta del efecto del arrastre estadístico) difícilmente pueda absorber el total la oferta laboral disponible. No esperamos una reducción marcada del desempleo en 2021”.



