30 de diciembre 2004 - 00:00

Gotelli finalmente compró las tres plantas de Gatic

El grupo Indular -que encabeza Guillermo Gotelli-se quedó finalmente con las plantas que fueran de Gatic ubicadas en las localidades de Coronel Suárez, Pilar y Las Flores. Ayer, el juez comercial Francisco Cárrega decidió otorgarle la propiedad de esas tres fábricas luego de que no hubiera nuevos oferentes ante su llamado a «mejora de oferta». Gotelli había ofertado $ 12,5 millones por esas instalaciones fabriles, algo más de la mitad de la base fijada por Cárrega. Indular deberá pagar ese monto durante enero, y poner en marcha las fábricas ese mismo mes, incorporando un mínimo de 70% del personal de Gatic que trabajaba en esas plantas.

Con la decisión conocida ayer, en el penúltimo día de Cárrega como juez de la causa -la subrogaba; ahora pasa a manos de la jueza Susana Polotto-Gatic ya casi no tiene activos a su nombre: tres meses después de asumir como juez de la quiebra, Cárrega liquidó la casi totalidad de los bienes físicos de la empresa fundada por Eduardo Bakchellian hace más de 50 años. La mala noticia es que el total recaudado por la venta de esos activos apenas supera los $ 40 millones, contra una deuda total (principal más intereses más posconcursal) que ya ronda los $ 1.000 millones. Está claro entonces que buena parte de los acreedores de Gatic ya no recuperarán sus créditos, principalmente la provincia de Buenos Aires. Queda abierta la vía penal, que podría extenderse a los directorios de los bancos oficiales (en especial el Provincia) que podrían ser acusados de haber otorgado préstamos sin las garantías suficientes para respaldarlos. En sentido inverso, podrá argumentarse que los activos de Gatic eran mucho más valiosos hace cinco o diez años que lo que se obtuvo en el remate judicial, algo absolutamente habitual. Pero también es un hecho que quienes tasan activos dados en garantía deben otorgarles no el valor de mercado sino el valor de ejecución, que siempre es una fracción del primero. Gotelli además no ceja en su intención de quedarse también con las dos plantas de Pigüé, cuya expropiación y entrega a una cooperativa de «empresas recuperadas» fuera aprobada hace dos semanas por la Legislatura bonaerense. Y dado que aún no está claro si el gobernador Felipe Solá vetará o no la norma, el juzgado intimó a Indular (que ofreció pagar $ 4.510.000 por la planta) a reactivar también Pigüé en enero, con un mínimo de 50 empleados y llegando al menos a 210 personas.

Los otros activos que vendió Cárrega fueron los siguientes:

. Planta de San Luis del Palmar, en Corrientes, expropiada por esa provincia. El Gobernador se comprometió ante el juez y por escrito a pagar la indemnización en 90 días de acuerdo con las tasaciones del expediente. Trabajarán más de 200 personas.

. Planta de La Calera (Córdoba), vendida en $ 400.000.

. Planta de Miguelete, vendida en $ 1.500.000.

. Plantas de Rauch y Pardo (provincia de Buenos Aires), que emplearán a 150 personas.

. Planta impresora de
Gatiprint SA --controlada de Gatic-, por $ 700.000 (50 personas).

. Planta en
San Andrés (Buenos Aires) en $ 400.000.

. Hotel de Tortuguitas en $ 600.000.

. Locales en Mar del Plata y Las Flores por $ 2.600.000.

. Campo en Coronel Suárez por $ 1.700.000.

. Planta de San Martín, ocupada por una cooperativa; la Legislatura bonaerense la expropió pero Solá aún no promulgó la ley; en su defecto, la Justicia la rematará.
Los únicos inmuebles sin destino aún son
el edificio de la administración de la empresa en San Martín, que saldrá a licitación pública el 7 de marzo con una base de $ 3.000.000, y un local en Mendoza, que se venderá el 4 de marzo con una base de $ 3.000.000. Además, Cárrega espera obtener unos $ 4 millones por varios cientos de miles de prendas y pares de calzado que constituían el stock de Gatic, y que sacará a la venta la nueva jueza también a principios de marzo.

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