Greenspan pidió calma y 10 días para definir medidas
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• Riesgo
«Los ataques de la semana pasada corren el riesgo de tener graves efectos sobre la economía, porque golpearon la raíz de uno de los elementos más importantes de una economía de mercado liberal, y por lo tanto la confianza de los consumidores de que las instituciones financieras están a salvo y que estarán en condiciones de honrar mañana lo que prometen hoy», explicó.
El hecho de que haya insinuado que se tomará un respiro antes de bajar las tasas deprimió Wall Street, que descontaba otro recorte en forma inminente. El lunes pasado, la Reserva Federal redujo la tasa de interés en medio punto a 3% anual; fue el octavo recorte del año.
«Hasta que podamos deter-minar cuáles son los efectos secundarios sobre las tasas de interés de largo plazo, no podemos tomar una determinación sobre si el paquete de estímulo particular, en efecto, es un estímulo», dijo Greenspan, al señalar que en un período de al menos 10 días, Estados Unidos tendrá una mejor noción del daño económico de los atentados.
Al responder preguntas después de testificar sobre el impacto de los atentados de la se-mana pasada en Estados Unidos, expresó su preocupación de que recientemente las tasas de interés promedio para las empresas han subido fuertemente.
La sesión, a la que también asistieron el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, y el presidente de la Comisión de Valores, Harvey Pitt, abrió con un minuto de silencio en recuerdo de las miles de personas que murieron.
Tanto Greenspan como O'Neill se vieron en dificultades para enfatizar que las perspectivas para la economía número uno del mundo son buenas y que los mercados financieros están funcionando.
• Incertidumbre
«Nuestra economía, nuestra prosperidad, no se destruirán», sostuvo O'Neill en comentarios preparados para presentar a la comisión, al tiempo que admitió que «en esta etapa muy preliminar no podemos decir exactamente de qué forma estos eventos afectarán a la economía».
Greenspan dijo que antes de los ataques, aunque la economía estadounidense estaba débil, «los elementos de expansión y contracción sugerían que por lo menos las etapas tempranas de recuperación estaban presentes».
«El sistema estaba aguantando, la economía estadouni-dense seguía recibiendo golpe tras golpe, y todavía se mantenía, y de hecho, al 10 de setiembre todavía aguantaba», afirmó.
El secretario del Tesoro tenía lágrimas en los ojos al iniciar su testimonio, en el que dijo que el gobierno no tendría dificultades para cumplir con las necesidades de financiamiento del país pese a los costos del ataque, que aún no se conocen totalmente.
Greenspan dijo que «cuanto mayor sea el grado de confianza en el estado de los mercados futuros, mayor será el nivel de la inversión a largo plazo». Es por ello que los temores de los consumidores y las empresas respecto de los próximos meses y años provocarán una inmediata debilidad económica.
«De hecho, gran parte de la actividad económica se paralizó la semana pasada», dijo Greenspan. «Pero los fundamentos de nuestra sociedad libre siguen sanos y confío que nos recuperaremos y prosperaremos como lo hemos hecho en el pasado».
O'Neill, quien ha estado instando a los inversionistas toda la semana a «comprar por América», dijo que lo mejor que podían hacer los ciudadanos es seguir actuando normalmente, para ayudar al país a recuperarse.
«Todos y cada uno de los estadounidenses deben saber que al continuar trabajando y gastando, están haciendo su parte para restaurar a nuestro país y nuestra economía luego de los ataques de la semana pasada», dijo.


