Ante la Comisión de Presupuesto del Senado, el titular de la Reserva Federal de EE.UU., Alan Greenspan, advirtió sobre el crecimiento del déficit aunque se descartó un proceso de inflación con recesión.
Washington (AFP, Reuters) - El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, ha endurecido su discurso sobre el presupuesto al juzgar ayer que la espiral de déficit que se anuncian está amenazando el crecimiento de la economía estadounidense. El presupuesto de Estados Unidos está siguiendo un «camino insostenible» y el crecimiento de los déficit, previsible con el envejecimiento de la población, trae consigo el peligro de «estancar la economía o incluso algo peor», advirtió Greenspan ante una comisión parlamentaria. El presidente de la Fed repite periódicamente que Estados Unidos tendrá que proceder a grandes ajustes, a medida que se acerca la hora de la jubilación de la generación del «baby-boom», a partir de 2008. Este hecho ha llevado a Greenspan a sostener la idea de las cuentas privadas de ahorro para jubilación, defendida por el presidente George W. Bush, pero hizo sonar más alto el timbre de alarma este jueves, al detallar a los legisladores los mecanismos que amenazan la economía norteamericana.
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Pero el problema no reside en la situación actual, con la economía mostrando un desempeño sólido y un crecimiento «aceptable» desde el comienzo de este año, según el propio presidente de la Fed. Greenspan dijo también que no cree en la posibilidad de una estanflación (inflación con recesión) en ciernes en Estados Unidos, un fantasma que de vez en cuando sacude los mercados. «Ese ciertamente no parece ser el caso», afirmó. El problema está en el futuro: el déficit presupuestario viene batiendo un récord tras otro y la jubilación de los «baby-boomers» puede significarle el golpe de gracia.
«El envejecimiento de la población y la consecuente explosión de los gastos de salud va a crear, sin duda, una demanda enorme sobre los recursos del país», subrayó Greenspan.
La incógnita de esta ecuación son los gastos de salud, cuyo crecimiento es imposible de prever, por más que los costos de la jubilación puedan ser calculados a grosso modo a partir de las cifras demográficas, según dijo. Pero la propia jubilación plantea desafíos considerables. «Yo creía que era un problema menos importante, que podría ser reglamentado rápidamente, pero me equivoqué», admitió Greenspan. Estos dos rubros amenazan con devorarse-13 por ciento del producto interno bruto (PIB) de Estados Unidos, contra 8% hoy, con un crecimiento de los gastos de salud más grande que el de la economía como un todo. «Estas proyecciones subrayan claramente que el presupuesto federal está recorriendo un camino insostenible», aseguró.
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