La pelea de los supermercados se traslada al Sur: tres de las cadenas más grandes quieren abrir una sucursal en Comodoro Rivadavia, pero chocan con un inconveniente hasta ahora insalvable: la legislación local prohíbe la construcción de grandes superficies comerciales a menos de 15 kilómetros del centro de la ciudad petrolera. Para que estas iniciativas avancen, las autoridades deberán eliminar esta ordenanza que de algún modo emula normas que se aplican en Europa para proteger a los pequeños comerciantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El interés de las cadenas parte del hecho de que Comodoro se ha convertido en un polo de prosperidad en funcióndel boom de la actividad petrolera, pero también la pesca y la lana, con salarios promedio superiores a los $ 2.000. Esta prosperidad no tuvo hasta ahora correlato en una mayor oferta comercial (y de mejor calidad).
En la actualidad, hay tres proyectos de centros comerciales. Curiosamente, dos de ellos quieren afincarse en el mismo terreno, que en realidad no es un terreno: tanto La Anónima como Wal-Mart proponen ganar un espacio al mar, rellenando parte de la costa. La cadena estadounidense sólo quiere hacer un híper, sin locales ni cines ni patio de comidas.
El proyecto de la chilena Cencosud (Jumbo/ Unicenter) propone adquirir la sede del club El Portugués. Sin embargo, el grupo de Horst Paulmann tropezó con una dificultad adicional: los socios de esa entidad se oponen a la venta (ya lo manifestaron en una asamblea), lo que confirma que la realidad suele imitar a la ficción. Es que la situación evoca de manera inequívoca a la trama del film «Luna de Avellaneda», de Juan José Campanella. El «mall» de Cencosud requeriría una inversión de $ 80 millones, tendría unos 70 locales, seis salas de cine, un Easy Home Center y un Jumbo. La Anónima juega de local en esa región del país en la que tiene cerca de 90% de sus negocios y es líder en ventas. La empresa de la familia Braun Menéndez obviamente ya tiene locales en Comodoro Rivadavia, pero le presentó al intendente un proyecto que incluye también un «mall» de 16.000 m² de área locativa, seis salas de cine, patio de comidas y área de juegos. Federico Braun, CEO de La Anónima, prometió que el futuro shopping albergará a comerciantes locales y algunas franquicias de marcas de Buenos Aires.
No está claro si Cencosud podrá adquirir el club, pero no deja de resultar llamativo que en una región del país en la que lo que no falta justamente es tierra, dos de los proyectos apunten a hacerse sobre el mar y el tercero en un club ya existente.
Dejá tu comentario