El gobierno confirmó ayer que la idea en lo que resta del año en materia de fiscalización es concentrarse en los principales 3.000 grandes contribuyentes nacionales que están inscriptos en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los mayores aportantes personales a los tributos a las ganancias y bienes personales. En todos estos casos, las declaraciones juradas mensuales o anuales (para el tercer y cuarto tributo) serán cruzadas desde setiembre con los pagos al impuesto a los débitos y créditos bancarios (impuesto al cheque), para descubrir desequilibrios en los manejos de dinero.
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Toda esta tarea la llevará adelante una nueva repartición de la AFIP que comenzará a trabajar oficialmente el 1 de setiembre, cuando comiencen a recibir la información proveniente de todos los integrantes del sistema financiero con las principales operaciones de estos contribuyentes. Esta nueva oficina, que llevará el nombre de Auditoría para grandes contribuyentes, funcionará en el 2° piso de la sede que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) frente a la Plaza de Mayo, tendrá aproximadamente 30 empleados especialmente elegidos y se basará en un sistema informático de cruce de datos.
El «menú» de contribuyentes a fiscalizar por esta unidad, serán aproximadamente 1.100 empresas que más IVA declaran (y que no necesariamente dicen ganar dinero) y 1.900 personas con nombre y apellido que confirman los principales aportantes a los impuestos a los bienes personales y ganancias. Este grupo recibirá todas las declaraciones juradas y liquidaciones de estos 3.000 contribuyentes y los movimientos diarios del impuesto al cheque y verificarán que los resultados coincidan.
La idea del titular de la AFIP, Héctor Rodríguez, es que una vez que el sistema de control para estos grandes contribuyentes nacionales esté aceitado, puedan sumarse otros grandes contribuyentes de agencia para aumentar el menú de control.
Además de esta oficina, también funcionarán divisiones específicas para controlar el mercado de combustibles, unidades de fiscalización interna y otra dedicada a auditar los movimientos en las grandes cadenas de supermercados.
Por otra parte, Rodríguez dijo ayer que el organismo recaudador no piensa despedir personal, ya que esto ya se dio al aceptar los retiros voluntarios de aproximadamente 2.500 empleados, además de la supresión de 600 unidades de estructura que ya no funcionan.
Rodríguez analizó también la situación presupuestaria de la AFIP, donde «hubo una caída de los recursos desde hace unos cuatro o cinco ejercicios. Llegamos a manejar alrededor de 1.200 a 1.300 millones de pesos en el pico y tras los sucesivos ajustes estamos abajo de la línea de los 900 millones de pesos». El funcionario también recordó que en otros momentos se llegaron a destinar «60 millones de pesos para propaganda y ahora tengo cero».
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