El bloque de diputados peronista pidió ayer una sesión especial «urgente» para debatir los 27 proyectos que existen en esa Cámara sobre la crisis en Aerolíneas Argentinas que plantean desde un plan de reactivación hasta la reestatización de la compañía. Todo esto sucedió antes de que se conociera la posibilidad de una convocatoria de acreedores en Aerolíneas. Humberto Roggero aspiraba además a sancionar el proyecto que modifica la Ley de Quiebras, reclamado por gremios de Aerolíneas Argentinas, para que en caso de quiebra o cese de actividades de la empresa (no rige sólo para Aerolíneas, sino también para cualquier empresa, ya que modifica la totalidad de la ley) un nuevo adquirente deba respetar los derechos adquiridos, convenios colectivos y contratos de trabajo de todo el personal. El radicalismo y parte del Frepaso ya anunciaron que se opondrán a esa iniciativa que sancionó el Senado por considerar que bloquearía una de las soluciones posibles para la crisis de la línea aérea.
Tarde
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De todas formas, el PJ llegó tarde a intervenir en el tema, ya que la convocatoria de acreedores que se decretaría sobre Aerolíneas supone una inmediata caída de los convenios colectivos de trabajo. Algo de esto debía intuir Ricardo Cirielli, ya que la sesión especial había sido acordada dentro del bloque a pedido de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico para votar en forma urgente las modificaciones a la Ley de Quiebras sancionadas ayer por el Senado. De haber regido esa ley a tiempo, ni la convocatoria de acreedores ni la quiebra hubieran permitido suspender la aplicación de los convenios colectivos de trabajo de los siete gremios que confluyen en la empresa. Informate más
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