Según la cámara empresaria, se habrían formado «organizaciones» que bajo la apariencia de clientes finales reciben tráfico del extranjero y lo reenvían a otros destinos internacionales, aprovechando la situación distorsiva. Por este esquema, el operador local recibe una tarifa en pesos subvencionando a esas organizaciones y debe pagar divisas a empresas del exterior.
Las compañías telefónicas dijeron que tienen «datos concretos», porque en los últimos tres meses registraron «incrementos de tráfico injustificados de 200% hacia un grupo de países sobre los que se está implementando esta operatoria».
En cuanto a la disminución del tráfico, el titular de Cicomra, Luis Perazzo, dijo que «si no hay actividad económica, tampoco hay comunicaciones». En la telefonía móvil, la facturación disminuyó 25% aunque la base de clientes se redujo 5%, datos que reflejan dos situaciones: el traslado cada vez mayor de usuarios pospagos al sistema prepago (tarjetas) y una significativa reducción en la cantidad y duración de las llamadas.
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