La crisis financiera internacional que comenzó con la caída de Leman Brothers en 2008 y que aún impacta en distintas regiones del mundo, entre ellas la Eurozona, vuelve a poner a los bancos en el centro de la escena mundial. Los líderes europeos siguen debatiendo y tratando de encontrar una solución para que la crisis y la escasez de liquidez no afecte a los consumidores del Viejo Continente. En las últimas semanas del año, el BCE lanzó créditos para entidades financieras por más de 500 mil millones de euros a tasa de 1% con el objeto de ampliar la fluidez de dinero entre los consumidores. Sin embargo, los mercados continúan mirando con desconfianza el futuro de las entidades financieras y aun no hay respuestas claras para los interrogantes de los inversores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Hay que esperar para ver cómo los bancos europeos resuelven la crisis", sostuvo el director y estratega de Crisil, G.V. Mani, en diálogo con ámbito.com. El líder de la mayor compañía de análisis financiero del mundo, que depende de la calificadora Standard and Poor's y que presta servicios a 12 de los 15 bancos globales más grandes, sostiene que el eje de la crisis dejó de estar en EEUU y ahora resta ver como Europa encuentra una solución.
"En Estados Unidos la situación de cierta forma fue manejada y hoy el foco está en Europa y todo va a depender de cómo los bancos europeos en su conjunto resuelvan la crisis", afirmó. Mani cree que "el Viejo Continente está pasando por momentos difíciles y de definiciones aunque aún no está claro cuál es el rumbo que va a adoptar".
El líder de Crisil observa con atención el dilema que se le plantea a los bancos que ante el contexto de incertidumbre deben equilibrar la balanza para atravesar un momento con bajos volúmenes de operaciones pero a la vez con alta volatilidad. "Es un momento para mirar lo que sucede desde afuera. Debido a esto las entidades están teniendo mucha presión para reducir sus costos internos y mantener sus requerimientos de capital".
Ante está situación, el empresario indio ve al grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) como uno los impulsores de la nueva economía que está emergiendo. Particularmente Mani resaltó que "China e India son y continuarán siendo los motores de los BRICS y pueden compensar de cierta forma el debilitamiento de otras regiones. Estos países son jugadores cruciales".
El analista destacó el incremento del comercio entre países el hemisferio sur y observa esto como una fortaleza ante la crisis internacional. "Más allá de lo que está viendo en Estados Unidos y Europa, hay muchas complementariedades en los países del sur que hace que haya grandes intereses y beneficios. Lo que se está observando por primera vez es que la crisis global afecta de forma distinta a los países del sur de lo que lo hacían en el pasado".
Mani destacó los beneficios de invertir en Sudamérica y particularmente en la Argentina. "Las empresas indias ven en la región muchas oportunidades para todos los sectores pasando desde la agricultura hasta las manufacturas".
Durante 2010 las inversiones de empresas indias en América latina alcanzaron los u$s 1.349 millones, según un informe de la consultora Deloitte y se estima que en el país existen más de una decena de empresas de dicho país.
"Tengo posición positiva y optimista sobre el desarrollo presente y futuro de la economía Argentina", destacó Mani. "El mundo ve a la región como un área que provee agricultura y nosotros estamos convencidos que este país y la región además ofrece excelentes servicios de conocimiento", finalizó.
Dejá tu comentario