Como si el cambio de hoja en el almanaque fuese un disparo de largada, los inversores impulsaron ayer el precio de las acciones como hace tiempo no lo hacían y para el momento de cierre el Promedio Industrial trepaba 3,19 por ciento a 12.654,36 puntos.
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No debería sorprender que la mayor suba pasó por el sector financiero (+7,5 por ciento), aunque no deja de ser irónico que la noticia más importante en este rubro fue el anuncio que el UBS debió incrementar el reconocimiento de sus perdidas en u$s 19.000 millones (que llegan entonces a u$s 33.000 millones) y que recurrirá a buscar un nuevo aporte de capital de sus accionistas. A esto debemos agregar los u$s 4.000 millones de pérdida absorbidas por el Deutsche Bank y el anuncio que Lehman Brothers efectuará una emisión de títulos convertibles por u$s 4.000 millones para reforzar su base de capital (según ellos, no porque necesiten el dinero, sino porque se los ofrecieron). Es claro que las tres noticias son lo que podríamos llamar "negativas" pero aún así muchos prefirieron bailar al son de la cantinela que "lo peor ya pasó" para justificar su apetito por el riesgo, que llevó al mejor arranque del segundo trimestre desde 1938. La verdad es que no tenemos la menor idea si es cierto que "lo peor ya paso" (ya vimos con el Citi, Merrill y Morgan Stanley movimientos como el de ayer, así que pedimos disculpas por el escepticismo), pero estamos seguros que el casi 1% que repuntó el dólar tuvo que ver con la merma de los commodities y bonos del tesoro (la chance de un recorte de medio punto en la próxima reunión de la Fed bajo de 52% a 22%) liberando una cantidad importante de fondos que se dirigieron hacia las acciones (aun así, el volumen fue relativamente bajo, apenas 1.700 millones de acciones en el NYSE).
Hay quien mencionó que el índice ISM de manufacturas mejor a lo esperado, sirvió de catalizador, pero esto no es demasiado creíble (seguimos en contracción). En conclusión, la rueda fue como un mitin político de baja estofa, con muchos ruidos y gritos, pero incapaz de convencer a la gente.
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