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Es cierto que hay algunos sectores y en particular unas empresas que están muy cerca del uso pleno de su capacidad instalada, pero ello no implica que sea una situación generalizada. Se trata principalmente de aquellos sectores vinculados con la exportación (aceites, petróleo, agropecuario y celulósico-papelero) y la sustitución de importaciones (textiles, algunos alimentos, vidrio y construcción).
Por ejemplo el Centro de Estudios para la Producción (CEP) señala en un informe que La siderurgia es uno de los sectores con casi pleno uso de la capacidad instalada. «Estamos trabajando casi a 95% de capacidad de la acería y de laminación. Hasta los domingos comenzamos un turno y hemos incorporados más de un centenar de trabajadores», explicó ayer a este diario
La contracara de esto es el sector automotor que está operando a 25% de la capacidad instalada. Algo similar ocurre con la fabricación de línea blanca por ejemplo y aquellos sectores muy dependientes de la exportación a Brasil.
«Es exagerado considerar que la industria está en un cuello de botella, cuando la producción se está desacelerando ante la baja del tipo de cambio, lo que muestra cierta debilidad en términos de competitividad», advierte un analista de Carteco.
Según datos de FIEL a mayo pasado la industria manufacturera opera a 66,9% de su capacidad instalada, mientras que la rama de bienes de consumo no durable está a 64,3%, la de consumo durable a 63,4%, bienes de capital a 57,2% y la de bienes de uso intermedio a 71,4%.
• Las ramas que presentan el mayor uso de su capacidad (entre 75% y 90% promedio) son tabaco; cuero y piel; petroquímicos; siderurgia; manufacturas de caucho; productos químicos y farmacéuticos; manufacturas textiles; papel y cartón.
• Entre 50% y 70% se destacan alimentos; bebidas; calzado y confecciones textiles; imprenta y publicaciones; maquinaria no eléctrica; tractores y maquinaria agrícola; manufacturas de madera y caucho; manufacturas de plástico; productos químicos industriales; vidrio; fabricación metales no ferrosos; y metales básicos.
• Los que están operando a los menores niveles de capacidad (menos de 40%) son artículos para el hogar no eléctricos; automotriz; maquinaria eléctrica; electrónica y comunicaciones; y cales y cemento.
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