El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Economistas consultados por Reuters habían estimado en promedio el viernes una inflación de 0,60 por ciento en enero, con pronósticos que variaron entre 0,55 y 0,69 por ciento.
La inflación acumulada en los 12 meses terminados en enero se situó en 7,41 por ciento, por debajo del 7,60 por ciento en los 12 meses hasta diciembre, dijo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El instituto dijo que los precios de los alimentos aumentaron 0,78 por ciento en enero, por encima del 0,65 por ciento de diciembre, por mayores alzas en productos sensibles al clima, como patatas, zanahorias, cebollas y frutas.
Sin embargo, la inflación global se desaceleró por un menor aumento de la gasolina, que desde un alza de 5,06 por ciento en diciembre apenas subió marginalmente 0,06 por ciento en enero, agregó.
También, las tarifas de autobuses urbanos retrocedieron 0,1 por ciento en enero, tras un alza de 1,60 por ciento en diciembre.
Asimismo retrocedieron en enero los costos de vestuario en un 1,59 por ciento, por motivo de ventas de promoción. En tanto las tarifas de agua y saneamiento aumentaron en enero 0,41 por ciento, comparado con 1,79 por ciento en diciembre.
El IPCA es utilizado por el Banco Central para fijar la tasa de interés de referencia, Selic, que en los últimos cinco meses subió 2,25 puntos porcentuales, a 17,25 por ciento, para contener las presiones inflacionarias.
Pese a la desaceleración de la inflación en enero, los economistas estimaron que el banco continuará su política de ajuste monetario.
"Creo que esa cifra (de inflación en enero) no va a influenciar al Banco Central, que debe aumentar 0,50 puntos (la tasa Selic en febrero)", dijo Alex Agostini, economista de GRC Visao.
"Si hubiera venido un número mucho más bajo, podría haber influenciado la decisión de marzo, pero como vino dentro de lo esperado, va a ser difícil que (el Banco Central) cambie el tono", agregó.
El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central debe resolver este miércoles, al final de su reunión mensual de dos días, si altera o mantiene la tasa Selic.
En todo el 2004, la inflación fue de 7,6 por ciento, por encima de la meta central del gobierno, de 5,5 por ciento, aunque dentro del margen de tolerancia establecido, de 2,5 puntos porcentuales. La meta para el 2005 es de 4,5 por ciento, con el mismo margen de oscilación.
Las presiones inflacionarias, además de derivadas de factores externos como la subida de los precios internacionales del petróleo, derivan del fuerte crecimiento de la economía del país, que se espera se haya expandido más de 5 por ciento el año pasado, desde un magro 0,54 por ciento en el 2003.
La subida de la tasa Selic a partir de septiembre puso fin a una reducción paulatina, que llegó a 16 por ciento en mayo, desde un elevado 26,5 por ciento a mediados del 2003.
Dejá tu comentario