Inflación argentina: Wall Street recalcula proyecciones para 2021

Economía

La tasa anual de inflación corre a más del 50% y la núcleo casi al 55%. Son niveles aún inquietantes como para celebrar. Se estima que empiece a aflojar, pero así y todo están revisando los pronósticos.

El 3,2% de junio dejó claroscuros. El Gobierno celebró un escalón menos. Para los privados fue un agridulce. Si bien nadie tiene la verdad revelada, a veces una mirada más lejana puede aportar otros matices. Por eso resulta interesante ver la lectura que han hecho por ejemplo en Wall Street, Londres y San Pablo del proceso inflacionario criollo. A vuelo de pájaro, la mayoría de los analistas consideran que, pese a la mejora gradual, persiste una alta inflación, destacando el nivel alcanzado por la inflación subyacente o núcleo (excluye alimentos, energía, y regulados, y son casi el 70% del IPC) que se aceleró a casi 55% anual.

Desde Goldman Sachs, Alberto Ramos, pone todo en contexto: en junio tanto inflación general como la núcleo están 100 puntos por encima de un año atrás y señala que “la alta inflación sigue siendo uno de los desafíos macroeconómicos clave que enfrenta el gobierno. Sin embargo, también está claro que el entorno de inflación interna extraordinariamente alta es simplemente el reflejo de una combinación de políticas manifiestamente laxa y heterodoxa y la elección de controles de precios y divisas como los principales instrumentos para combatir la inflación galopante”.

Es que a pesar de los extensos y cada vez más amplios mecanismos formales e informales de control de precios (incluido el tipo de cambio), los precios minoristas aumentaron un 25,3% en el primer semestre con una alta difusión de las presiones inflacionarias ya que 10 de los 12 grupos del IPC vieron cómo los precios subieron más del 20% durante semestre con un aumento de los precios subyacentes del 26,7%. “Una clara señal de la diseminación generalizada de las presiones inflacionarias es el hecho de que 8 de los 12 grupos del IPC han registrado incrementos de precios por encima del 3% en junio, y ni un solo grupo vio una inflación por debajo del 1%”, recalca.

Desde el mayor banco de inversión de Wall Street advierten que la inflación se aceleró visiblemente desde el IV trimestre del 2020 pese a la recesión, el desempleo, los bajos salarios reales y los controles de precios y cambiarios, dando lugar a distorsiones en los precios relativos y germinando una inflación reprimida. Lo cual deja a las expectativas de inflación sin ancla, haciendo que la tarea del gobierno de bajar la inflación sea muy desafiante.

Sin embargo, descuentan que el gobierno reforzará esta estrategia ineficaz y costosa antes de las elecciones, especialmente reduciendo la tasa de depreciación del tipo de cambio oficial. Por su parte Juan Carlos Barboza y Diego Congo del Banco Itaú destacan también que la inflación núcleo sube por tercer mes consecutivo, aunque en la lectura trimestral anualizada bajó del 63,2% al 58,2% en el segundo trimestre del año.

“La desinflación se produce a costa de una mayor distorsión de los precios relativos, y una desinflación más rápida parece un desafío a pesar de los esfuerzos del BCRA para frenar la depreciación del peso”. Los economistas del banco brasileño reconocen que las altas expectativas inflacionarias vinculadas con un mayor déficit fiscal y las presiones cambiarias preelectorales ponen en jaque su pronóstico de inflación del 47% para 2021.

En esa línea Débora Reyna de Oxford Economics señala que si bien espera que la inflación alcance un máximo de 51% interanual en el III trimestre, con un pronóstico de inflación del 46,8% interanual para 2021, los controles de precios y otras políticas poco ortodoxas podrían mantener la inflación artificialmente baja durante más tiempo, lo que representa un riesgo alcista para su pronóstico a mediano plazo ya que la inflación puede ser contraproducente.

Para Andrés Abadia de Pantheon Macroeconomics la inflación seguirá alta pero se moderará gradualmente durante el II semestre, gracias a los controles y a un tipo de cambio relativamente estable, pero según los estándares regionales, las perspectivas de inflación siguen siendo sombrías. En general, desde afuera ven que tarde o temprano las presiones inflacionarias se pondrán al día. Por eso están recalculando los pronósticos para este año. Una vez más para arriba.

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