Amsterdam (Reuters) - El grupo financiero holandés ING Groep NV dijo ayer que revirtió su política y permitirá a las prostitutas y negocios legales de la industria del sexo abrir cuentas empresariales en Holanda. La prostitución ha sido aceptada en Holanda durante hace casi 200 años y está considerada como una profesión legal desde 1988. «Estamos cambiando nuestra política. La razón principal es que debemos respetar la ley», dijo Peter Jong, portavoz de ING. «Nunca hubo una razón moral para no hacer negocio.»
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La política anterior de ING de no permitir cuentas a negocios de la industria del sexo provocó una querella del grupo de prostitutas Rode Draad (Hilo Rojo) ante la oficina estatal de Trato Justo de Holanda, pero el grupo dijo que ya había desistido de la acción. El banco había manifestado que veía la industria del sexo como un negocio muy arriesgado, porque estaba basado en intercambio de efectivo, lo que lo hacía «poco transparente» y además podía ofender a sus otros clientes.
Sin embargo, Rode Draad, que representa a un promedio de 20.000 prostitutas que trabajan en varios distritos y burdeles de Amsterdam y en todo el país, destacó los beneficios de ofrecer servicios financieros a una industria cuya ganancia anual se calcula en casi u$s 1.000 millones.
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