Creció la desigualdad: los más ricos ganaron 25 veces más que los más pobres en el segundo trimestre

Economía

La brecha de ingresos entre la población de mayores ingresos y la de menores recursos creció 5 puntos en el segundo trimestre de 2020 hasta su nivel más alto desde que el INDEC arrancó la serie en 2016.

En el trimestre más atravesado por los confinamientos para prevenir los contagios de coronavirus, la desigualdad de ingresos entre las personas más adineradas y las de menores recursos creció significativamente y se ubicó en el nivel más alto desde que el INDEC comenzó la nueva serie, en 2016. Según datos del organismo, los ingresos del segmento más rico de la población fueron 25 veces mayores a los del segmento más pobre.

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH), realizada habitualmente por el instituto oficial de estadísticas públicas, abarcó a una población de 28.604.720 personas distribuidas en 31 aglomerados urbanos. De ese total, en el segundo trimestre solo el 55,8% percibió algún tipo de ingreso, un porcentaje que se redujo 5,5 puntos en comparación con el mismo período de 2019.

El valor promedio de los individuos que tuvieron algún ingreso mostró un aumento interanual del 33,2% para ubicarse en los $28.769; el ingreso promedio del estrato más vulnerable aumentó un 44,4% interanual hasta los $10.994; el del estrato medio ascendió un 31,5% a $27.404 y el del estrato más pudiente creció un 31,2% hasta los $67.070.

A pesar de que los ingresos crecieron relativamente más en el estrato bajo, cabe remarcar que fueron los más humildes los más afectados por la pérdida de empleos, y por ende de ingresos, que vienen sufriendo los argentinos y argentinas a raíz de la devaluación del año pasado y la irrupción del Covid-19.

El miércoles, el INDEC dio a conocer que la tasa de desocupación subió desde el 10,6% hasta el 13,1% en el segundo trimestre y que la tasa de empleo bajó casi 9 puntos porcentuales, lo cual implicó una pérdida cercana a los 3,9 millones de puestos de trabajo. Con más detalle, el informe oficial reflejó que el impacto de la pandemia fue más fuerte en los asalariados sin descuento jubilatorio, o asalariados informales.

Al analizar por hogares, INDEC exhibió hoy que la participación de los ingresos no laborales sobre los ingresos totales fue del 30,6%, 4 puntos más que hace un año, en un fiel reflejo de la mencionada caída del empleo.

Este salto fue más significativo en los segmentos más pobres, donde incidieron los subsidios y programas asistenciales del Estado; en el primer decil (el 10% más pobre de la población) los recursos no laborales significaron el casi el 66% de los ingresos totales, cuando en el segundo trimestre de 2019 representaban 20 puntos menos.

Paralelamente, la desigualdad también se notó en el porcentaje de no ocupados por hogares: mientras en el primer decil se observaron 563 no ocupados por cada 100 ocupados, en el décimo decil (el 10% de la población con mayores ingresos), hubo 51 no ocupados por cada 100 ocupados.

En medio de esta situación, el segundo trimestre del corriente año mostró una desmejora en los términos de equidad, en base a lo reflejado por el Coeficiente de Gini, que trepó desde el 0,434 hasta el 0,451 en el último año. Cuanto más cerca de 1 se ubica este indicador, quiere decir que los deciles más altos concentran una mayor porción del ingreso total de los ciudadanos.

En el mismo sentido, la brecha de ingresos entre el decil más alto y el decil más bajo creció de 20 a 25 en los últimos 12 meses. Tanto el Gini como la brecha alcanzaron sus niveles más altos de la serie de INDEC.

Cabe recordar que este aumento en la desigualdad se produjo en un período en el que la inflación fue del 42,8 %, el Índice de Salarios aumentó 36,4% y la actividad económica cayó 19,1%.

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