Londres
Los banqueros quisieronconocer de boca del gobernador el estado de la economía nacional, de la que yaposeen preocupantes datos. De la Sota confirmó los motivos que alertan a losgrupos empresarios europeos, pero se esmeró por salvar del incendio alpresidente Fernando de la Rúa.
«Hay una crisis decrecimiento con falta de competitividad por cierta debilidad política de lacoalición gobernante, que fue una coalición electoral y no sobre un programa degobierno, pero De la Rúa está haciendo un gran esfuerzo para dar unaorientación personal al gobierno e instalar su liderazgo, desde el cual podrádefinir la línea económica»,detalló.
«El principal problema dela Argentina es la falta de crecimiento, después de 24 meses de recesión, peroel país tiene una economía sana, y tiene reservas suficientes como pararespaldar el uno a uno con sustento real», siguió.
Los inversoresmanifestaron creer que el Fondo Monetario, en última instancia, va a salir enauxilio de la Argentina, pero advierten que eso va a tener un altísimo costo,porque implicaría un nuevo ajuste en la economía. Describen, de esa manera, unasituación poco favorable para el arribo de nuevos capitales productivos alpaís.
También, comentaron quesi los nuevos bonos que emitirá el gobierno ofrecen un interés de 14 a 16 porciento -algo que ya está confirmado-, la Argentina estaría emitiendo una muymala señal al exterior, porque reflejaría una urgencia desmedida por conseguirdivisas, sin fijarse demasiado por el costo a pagar.
De la Sota tranquilizó asus interlocutores al contestar acerca del papel que juega la oposiciónpolítica de Fernando de la Rúa. El gobernador la calificó de «moderna»y aseguró que «trata de acompañar» a la administración radical.
Destacó, igualmente, queel justicialismo pidió a De la Rúa que el recorte que se avecina sobre elpresupuesto 2001 no afecte a los recursos coparticipables, para no perjudicarlos intereses de las provincias.
De la Sota se vioobligado a realizar algunas aclaraciones, como cuando lo interrogaron por larebaja impositiva. Los inversores le plantearon por qué él no rebaja el IVA,para beneficiar así el consumo. «Es un impuesto nacional, no provincial»,aclaró.
Otra duda que debiódespejar De la Sota fue la relación económica entre la Argentina y Brasil ¿Elcrecimiento de Brasil, puede arrastrar hacia arriba a la Argentina? «Siempreque se mejore la competitividad», señaló el mandatario cordobés parainsistir, trascartón, que eso precisamente busca en su gestión con la reformadel Estado.


