24 de enero 2005 - 00:00

Ironía

El UBS es uno de los tres bancos elegidos por el gobierno argentino para canjear los nuevos bonos de la deuda para salir del default. En Suiza tiene una oficina para ofertar los nuevos títulos que quiere imponer la Argentina pero al lado tiene un departamento de consejo a bonistas suizos y de otros países. Allí se les recomienda lo contrario: no aceptar la oferta.

La Unión de Bancos Suizos (UBS) les aseguró a sus clientes que la Argentina se encuentra en condiciones de pagar más de lo que está ofreciendo a sus bonistas. La información no sorprendería, salvo por un detalle: se trata de una de las tres entidades extranjeras que están asesorando al gobierno argentino en la reestructuración de la deuda en default.

«Lo que estamos diciendo es que, desde una perspectiva financiera, es muy difícil justificar esta oferta y recomendarla»,
aseguró Oussama Himani, director de investigaciones de mercados emergentes en UBS Wealth Management en un informe del 18 de enero. Para no agrandar la polémica, Himani aseguró que no estaba realizando una recomendación a los clientes.

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