Después de terminar el Abasto Shopping Center y de construir y vender las torres de departamentos que lo circundan, la gente de IRSA se había retraído de lo que fuera su negocio principal: la inversión inmobiliaria. Ahora parecen haber deci-dido «volver a las fuentes», en cuatro frentes simultáneos: el lanzamiento del emprendimiento Santa María del Plata (en la ex Ciudad Deportiva de Boca), la construcción de un edificio de oficinas junto al Paseo Alcorta, la compra de otros dos en Puerto Madero y la adquisición de dos propiedades -que fueran de otras tantas casas de remates-sobre la calle Libertad, para ampliar Patio Bullrich.
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Según el CEO y accionista de la empresa Eduardo Elsztain, esta operación se hizo «con vistas al futuro; hoy no se justificaría agrandar la superficie locable del Bullrich, pero en poco tiempo el mercado podría exigirnos un shopping más grande, y hoy las propiedades que adquirimos estaban a un precio muy interesante». Elsztain adelantó también que «estamos diseñando un plan muy agresivo para comercializar los locales de los centros comerciales», sin dar detalles sobre el mismo.
El empresario agregó que la incorporación del magnate Michael Steinhardt indicaría que hay indicios de que el país vuelve a interesar a algunos inversores «porque ven el descuento en los valores de los bienes, y por lo tanto la oportunidad». Steinhardt, que posee 30% del israelí Bank Happoalim, nunca había invertido en el país, pero igual que su antecesor en IRSA George Soros se retiró del manejo de «hedge funds» hace un tiempo y se convirtió en un filántropo profesional.
• Aporte simbólico
Si bien su aporte inicial en el grupo que maneja Elzstain es casi simbólico (sería cercano a los u$s 10 millones), el desarrollo de Santa María del Plata lo tendría como uno de los principales inversores. Tal como adelantara este diario la semana última, harán falta u$s 30 millones iniciales para las obras de infraestructura, más otros u$s 70 millones para la construcción y comercialización de los primeros barrios. El resto del emprendimiento (que implicaría un total de u$s 700 millones) se irá pagando con el producido de las primeras ventas, a razón de u$s 70 millones anuales. «Desde ya, es nuestro emprendimiento más importante de este momento, pero tenemos otros en carpeta que iremos mostrando a medida que la situación del país mejore», dice Elsztain.
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