5 de noviembre 2004 - 00:00

Kraft y Philip Morris se separan

El resumen podría ser: «Comida sí, tabaco no». Hace un par de años el conglomerado Philip Morris, de obvio origen tabacalero, se rebautizó Altria justamente para despegarse de la mala imagen que tiene la industria del cigarrillo. En especial porque la empresa había adquirido Kraft Foods, una de las principales alimentarias del mundo. El cambio de razón social no alcanzó para «despegar» a las galletitas de los cigarrillos, y por eso ahora el holding estadounidense está estudiando escindir sus operaciones tabacaleras y alimentarias en dos o hasta tres nuevas empresas. Así lo informó ayer su CEO, Louis Camilleri, quien dijo que esto sucederá «cuando el ambiente de litigios lo permita». Como es público, las tabacaleras enfrentan una catarata de «class actions» (demandas colectivas) por miles de millones de dólares, donde se las acusa de engañar al público sobre el carácter adictivo y los verdaderos alcances de la nocividad de la nicotina. «Estamos estudiando varias alternativas para maximizar el valor de los accionistas», agregó Camilleri en una declaración que recogen las principales agencias noticiosas del mundo. «Altria está haciendo los preparativos necesarios para dividir los negocios ahora que las amenazas de demandas por el tabaco están desvaneciéndose.» Lo cierto es que esas amenazas aún pesan de manera muy negativa en el valor de mercado de Altria: sus operaciones tabacaleras cotizan a siete veces sus utilidades, cuando el valor promedio de otras de consumo masivo es de doce veces.

Te puede interesar