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3 de julio 2008 - 00:00

"La inflación no es amenaza"

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Rio de Janeiro (EFE) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, minimizó ayer el brote inflacionario que enfrenta Brasil mientras su ministro de Hacienda, Guido Mantega, criticó el « alarmismo» en torno a esa amenaza. Según el jefe de Estado, la situación inflacionaria de Brasil es la más favorable entre el grupo de nuevas economías emergentes bautizadas como BRIC (Brasil, Rusia, India y China). «Nosotros estamos en una situación confortable, dentro de la meta que nos establecimos de 4,5% (anual) con dos puntos por encima y dos para abajo» de margen, señaló Lula al presentar el nuevo Plan Agrícola y Pecuario. Destacó que la inflación es causada sobre todo por el sector de alimentos, cuyos precios son impulsados por la creciente demanda mundial. «La única y mejor forma que tenemos de combatir la inflación es aumentar la producción», apostó el presidente.

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La semana pasada el Banco-Central de Brasil admitió que la inflación llegará a 6% en este año, por encima de 4,6% previsto inicialmente y de 4,46% del año pasado. La inflación acumulada en los 12 meses terminados en mayo fue de 5,58%, según el Banco, que ha respondido con nuevos anuncios de alzas en las tasas de interés en un esfuerzo por contener el consumo.

Pero las alzas de los precios de alimentos esenciales, alquileres, servicios y transporte son mucho más fuertes de lo que indica el índice oficial de inflación.

Un estudio mensual de Dieese, un instituto vinculado a las centrales sindicales, reveló el martes que los precios de la canasta básica de alimentos subieron 29% en los primeros seis meses del año y 52% en el acumulado de 12 meses.

«Sabemos que los alimentos tienen un peso grande en la cesta básica y la población de baja renta usa entre 25% y 30% de su salario para comprar alimentos y es la que está pagando el impacto», admitió ayer Mantega ante una comisión de la Cámara de Diputados. Pero «hay cierta exageración al analizar la inflación brasileña, cierto alarmismo que está fuera de tono, no hay necesidad de alarmismo», afirmó.

«Hay un alarmismo muy malo porque acaba contagiando. Tenemos que dar la verdadera dimensión: el problema es serio, pero el gobierno está tomando las correspondientes medidas», agregó.

Reconoció que el repunte de precios continuará en los próximos meses por la « propagación» de alzas al por mayor hasta los mercados minoristas.

«No hay ninguna razón para la desesperación o el pánico, como veo en algunas opiniones. Tenemos las armas para enfrentar este fenómeno de la inflación y no está faltando ni comida ni petróleo», sostuvo Mantega.

El ministro indicó que las noticias pesimistas sobre la inflación pueden hacer que los consumidores acopien productos, lo que consideró « totalmente innecesario», ya que los precios que subieron tienden a caer en un futuro próximo.

Entre las medidas adoptadas por el gobierno para contener la inflación, Mantega subrayó la elevación de la meta de superávit fiscal a 4,3% desde 3,8% el aumento de las tasas de interés, los incentivos a las inversiones y el estímulo a la producción agrícola. «El combate a la inflación es necesario, se está haciendo y podemos mantener el crecimiento», afirmó, indicando que la economía crecerá este año entre 4,5% y 5%.

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