Oscar Vicente, vicepresidente de PeCom, relató la semana pasada la historia del Decreto 1.589 de 1989. « Yo personalmente lo negocié junto con Alejandro Bulgheroni, y del otro lado de la mesa estaban el entonces ministro de Economía, Néstor Rapanelli, y José Estenssoro», contó a este diario.
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«Cuando ellos nos plantearon las concesiones de las áreas centrales y secundarias, y nos dijeron que nos iban a dar la libre disponibilidad del petróleo, nosotros les preguntamos qué significaba esa disponibilidad», confió Vicente. «Estenssoro, que era muy rápido, de inmediato nos ofreció 70 por ciento de disponibilidad del total del negocio en dólares, repito, del negocio, no de las exportaciones como se está hablando ahora», continuó Vicente.
Era el momento en que el gobierno de Carlos Menem comenzaba la oleada privatizadora, lo que incluía áreas petroleras, primero secundarias, de menor valor económico, y después centrales, que tenían al momento de licitarse un alto nivel de producción, y el gobierno trataba de encontrar el mejor precio, y las petroleras, las mejores condiciones.
Con la convertibilidad, las petroleras tuvieron de hecho 70 por ciento del total del negocio en dólares, porque aunque vendían en pesos en el mercado interno, con esos mismos pesos compraban las divisas 1 a 1. Según Vicente, «ahora eso se terminó, lo que vendemos en el mercado interno, aunque sea al precio internacional y según el tipo de cambio vigente, ya no se puede convertir en dólares y girar al exterior». «Por eso -dijo-lo mínimo que tienen que asegurarnos es que 70% de los dólares de las exportaciones van a ser de libre disponibilidad, para que podamos hacer frente a la deuda que las petroleras tenemos en el exterior.»