1 de agosto 2002 - 00:00

La producción quiere dólar estable; pocos, "dolarizar"

La producción quiere dólar estable; pocos, dolarizar
Más de 50% de las empresas prefiere la adopción de una nueva convertibilidad o una dolarización antes que el actual esquema de flotación cambiaria. Al mismo tiempo, más de 77% de las compañías se consideran muy afectadas negativamente por la devaluación decidida por el gobierno Duhalde.

Son conclusiones de una encuesta del Instituto de Estudios Laborales y Sociales (IDELAS) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) durante la primera quincena de julio. La medición consultó a 141 empresas de todo tipo y tamaño. El sector más afectado por la salida de la convertibilidad fue «servicios». Obviamente son las empresas industriales con potencial exportador las que defienden la flotación cambiaria y la devaluación.

A la pregunta: «¿Cuál medida considera más adecuada en materia cambiaria?», los empresarios contestaron de la siguiente manera: El 51,8% de los ejecutivos consultados prefiere un esquema de tipo de cambio fijo o «anclado», mientras que menos de 32% prefiere mantener la situación actual de flotación cambiaria. Prácticamente la posibilidad de adopción de una canasta de monedas no es tenida en cuenta por los empresarios como una alternativa viable (aunque quizá la quieran para una nueva convertibilidad no fijada solamente al dólar, como existió 10 años).

•Apoyo

El mayor apoyo a la flotación cambiaria actual se registra en el sector industrial. El 38,5% de las empresas manufactureras se inclinó por este tipo de cambio, mientras que 23,1% eligió una nueva convertibilidad (fue el sector más favorecido en 10 años porque «servicios» no tiene competencia externa en productos) y otro porcentaje similar optó por dolarizar la economía. En el comercio, 34,2% de las empresas apoyó una flotación cambiaria, 23,4% adhirió a una nueva convertibilidad y un porcentaje igual se volcó por una dolarización. En cambio, en el sector servicios, 41,4% de las empresas se inclinó por una nueva convertibilidad, contra 27,6% que quiere seguir con una flotación cambiaria y 15,5% que pretende una dolarización de la economía.

Como se ve, la «dolarización» del menemismo no tiene gran aceptación, aunque es una variante para el «dólar quieto» que preferentemente se busca.

Frente a otra pregunta realizada por la UCES: «¿Cómo afectaron a su empresa la devaluación del peso y la flotación cambiaria?», las respuestas de los empresarios fueron contundentes en cuanto al perjuicio: de manera negativa, 13,8% de manera neutra y apenas 5,2% sostuvo que se vieron beneficiadas.

En el sector «comercio», 75,7% de las empresas se vio afectado negativamente (obvio, por la invasión de productos externos con menos margen de precios comparables hacia afuera), contra 14,3% que se benefició y 10% que no reconoció impacto positivo o negativo. En el sector «industrial», el porcentaje de empresas que fue afectado negativamente descendió a 69,2% (importan insumos ahora más caros), mientras que 15,4% declaró haberse beneficiado con la devaluación.

De la medición de la UCES a 141 empresas, 41 tienen su sede en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, y el resto en el interior del país. Según menciona la fuente, se respetó en la muestra «la representación proporcional de cada sector productivo de acuerdo con el Censo Nacional Económico».

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